20/20: Vistos. Escogidos. Enviados | DIOS TE VE

«Pero el Señor le dijo a Samuel: No te dejes impresionar por su apariencia ni por su estatura, pues yo lo he rechazado. La gente se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón». 1 Samuel 16:7 NVI
En un viaje hace años, fui a tomar un café justo antes de que mi familia abordara un vuelo. Nick siguió adelante con las niñas para que se acomodaran. Cuando regresé a la puerta, comencé a pasar de la terminal al puente del avión pero una empleada de la aerolínea me miró y dijo: «No se va a subir, señora».
Sorprendida, le pregunté qué quería decir.
«Mire, si tiene tiempo para ir a tomar un café, ya no tiene tiempo para subir al avión».
Me sorprendió. No tenía sentido. Sabía que aún era hora de abordar. «La puerta está abierta, señora. Por favor, tome mi boleto y déjeme abordar».
Ella no cedió.
«Señora, mi esposo y mis hijas están a bordo», dije. «Por favor, déjeme abordar».
Estaba inflexible.
Me sentía impotente, sorprendida e insignificante. No expresó empatía por mí, ninguna preocupación por,separarme de mi familia. Me estaba mirando, pero no me estaba viendo.
Finalmente subí al avión, pero nunca he olvidado cómo me hizo sentir. Sin embargo, soy muy consciente de las veces que he actuado más como ella que como Jesús, cuandomiro, pero no veo. Qué fácil nos resulta mirar distraídamente más allá del mesero que nos atiende, la manicurista en el salón o el empleado de la tienda. ¿Cuán común es para nosotros mirar nuestros celulares y olvidarnos de dar las gracias al barista que nos entrega nuestro café? ¿Cuántas veces hemos sido nosotros los que pasamos por alto a alguien más?
Mirar
no es lo mismo que ver. La mujer de la puerta me miró, pero no me vio. Dirigió su mirada hacia mí, pero no percibió ni pareció entender completamente mi situación.
¡Dios quiere que miremos y veamos! Él quiere que veamos a otras personas a través de Su perspectiva, especialmente cuando se trata de ver a las personas que se cruzan en nuestro camino todos los días.
ORACIÓN
Padre celestial, abre los ojos de mi corazón para que vea a las personas y nunca más pase por alto a nadie. Ayúdame a hacer que las personas que me rodean se sientan vistas, conocidas, escuchadas, dignas y valoradas. Usa este estudio para mostrarme cómo puedo crecer y ver a los demás con más claridad que nunca; para verlos de la manera en que Tú los ves. En el nombre de Jesús, amén.
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Hace pocos días, unos amigos nos regalaron un pequeño frasco con la palabra fe y un diminuto grano de mostaza. Lo colocamos en un lugar en el cual pudiéramos verlo todo el tiempo, como un recordatorio de que algo tan pequeño y aparentemente frágil puede ser tan poderoso. Se dice que un grano de mostaza puede germinar de 3 a 10 días en las condiciones propicias, la atmósfera fría y el suelo húmedo, y en donde sea que se agregue la mostaza destaca por su sabor y esencia. Así es la fe, podemos tener la confianza y convicción de que Dios y su divino poder se manifesta en nuestras vidas, y en cualquier circunstancia que tengamos que atravesar confiaremos en su voluntad, soberanía y potestad. Al igual que en el cultivo de la mostaza, nuestra vida debe permanecer en la atmósfera y suelo correcto para fortalecer la esperanza en Dios, y que tengamos fe, una fe suficiente, pequeña, pero poderosa como un grano de mostaza. Una fe en la que podamos depender absolutamente de Cristo y tener la certeza de que somos salvos, por su gracia y por medio de la fe en Él como un don de Dios. Necesitamos permanecer en el Señor para tener vida y paz, sin Él estamos perdidos, por su amor y autoridad puede tomarnos de sus manos, renovarnos y suplir todas las necesidades, físicas, emocionales y espirituales, entendiendo que toda nuestra realización, sanidad, seguridad, protección y provisión se encuentra en Él. Depender de Dios es estar plantado en el suelo firme para vivir, y debe ser combinado con la atmósfera correcta para germinar tal como un grano de mostaza, siendo intencionales en estudiar la Palabra, en buscar a Dios en oración y adoración, en toda circunstancia. De tal manera que cuando estamos atravesando nuestros peores momentos podemos dar gracias al Señor por todo, asistir a una iglesia local, compartir con otros hermanos y fortalecernos como parte del cuerpo de Cristo, porque estamos convencidos, de que por medio de Él sucederán cosas maravillosas y que aquello declarado como imposible para el hombre "es posible para Dios".

Cualquiera que sea tu situación en este momento, el amor y la gracia de Jesús pueden transformar tu vida. A Jesús le interesa todo de ti, tanto que entregó su vida como sacrificio por el perdón de todos nuestros pecados, él nos espera con un corazón arrepentido y desea que le permitas cambiar el rumbo y dirección de tu vida. Por eso te animamos; a que tengas presente en cada momento, en cada espacio y circunstancia, la palabra “gracia”, colócala en la pantalla de tu teléfono, en frente de tu cama, en tu carro, o donde sea visible para ti. La gracia es el favor inmerecido de Dios para tu vida, por medio del cual quiere regalarte plenitud y bondad en todo, no por tus esfuerzos, conocimiento o fortalezas, sino como un regalo a través de la obra en la cruz y de la obediencia de Jesucristo. Jesús te conoce, te ama y te acepta tal y como eres. Él puede entenderte, en tu cansancio, enfermedad, tristeza, adversidad y quiere que sepas que tiene soberanía, poder e infinitos recursos para bendecirte y llenar cada espacio de tu vida y la de tu familia, de hacerte vivir en la tierra como en el Reino de los Cielos. Cuando decides vivir por su gracia cada día, estarás consciente que todo lo que tienes es por la gloria de Jesús, tus oportunidades, tus éxitos, tu crecimiento, tu salud, tu familia todo es por su gracia, necesitas vivir agradecido por ello, y bendecir a otros de la misma manera que Él te ha bendecido a ti.

Amor: es el atributo por excelencia de Dios; “Dios es amor”. La esencia de Dios es amor puro y genuino hacia cada uno de nosotros, Él siempre busca el bien en favor de otros. Podemos amar porque Él nos amó primero, hizo la creación para que pudiéramos coexistir, nos creó a su imagen y semejanza y por amor se hizo la mayor obra en la Cruz, cuando Cristo se entregó por nuestra salvación. Si queremos comprender el amor, debemos ver ese acto, por la cual podemos estar hoy aquí, el amor, la devoción de Jesús y su entrega al mundo nos dio a todos un alto valor, por eso debemos mirar y amar a otros como Él lo hizo con cada uno de nosotros. Cuando vivimos en paz con otros, podemos sentir el amor de Dios. De hecho, servir y amar a los demás nos ayuda a comprender y experimentar el amor de Dios en nuestras vidas. 1. Amar a Dios con todo nuestro corazón, es convertirlo a Él en el centro de todo, de nuestras emociones, sentimientos, motivaciones y entendimiento. Poder tomar decisiones y acciones correctas es un reflejo de ese amor. Así pues, amar a Dios con todo nuestro corazón, es tener un fuerte deseo y voluntad hacia Él, es anhelar imitarlo, haciendo el bien en todo. 2. Amar a Dios con toda tu alma y mente, es amarlo con todo lo que somos, con todo nuestro aliento. Buscarlo cada día, desde lo más profundo de nuestro ser, es enfocarnos en Él para que nuestra mente se someta a Dios y descubrir la satisfacción en obedecerle cada día. 3. Amar a Dios con todas tus fuerzas, es amar de tal manera que nos esforcemos en hacer todo lo posible para poner en práctica ese amor a Dios. Si nuestra intención, motivación y deseo es amar a Dios, nuestras acciones lo reflejarán con actos de amor.

Reflexión: El amor de Dios no solo consuela, también libera. Cuando su amor ocupa el centro de tu corazón, los miedos que antes te frenaban empiezan a perder fuerza. Vivir en ese amor es una forma poderosa de crecimiento personal: te ayuda a tomar decisiones valientes, sanar heridas internas y avanzar hacia la vida que Dios diseñó para ti. Preguntas de reflexión: ¿Qué temores te han impedido avanzar en esta temporada de tu vida? ¿Cómo puedes permitir que el amor de Dios reemplace esos temores con confianza y propósito?

Reflexión: Este versículo no solo expresa la esencia del evangelio, sino el valor que tienes para Dios. Cuando entiendes que eres amado de manera incondicional, tu autoestima se fortalece, tu propósito se aclara y tu manera de relacionarte cambia. El amor de Dios no te exige perfección; te invita a caminar desde la seguridad de saber que fuiste elegido, perdonado y profundamente amado. Preguntas de reflexión: ¿Qué cambia en tu vida cuando recuerdas que vales tanto para Dios? ¿De qué manera puedes vivir hoy desde la seguridad del amor incondicional de Dios?

Como cada 2 de febrero, la marmota más famosa del mundo, Punxsutawney Phil, vio su sombra al salir de su madriguera durante el tradicional Día de la Marmota en Punxsutawney, Pensilvania. Según la tradición, eso significa que habrá aproximadamente 6 semanas más de invierno antes de que llegue la primavera. Esta tradición, que combina folclore, humor y esperanza, se ha celebrado por más de 130 años, convirtiéndose en un evento cultural que marca el pulso de la temporada invernal. Aunque la ciencia no respalda la exactitud de la predicción, el Día de la Marmota sigue siendo una tradición querida que invita a sonreír, reunirse y soñar con días más cálidos… o a prepararse para seguir sacando el abrigo un poco más.

Reflexión: El amor bíblico no solo describe cómo debemos tratar a otros, sino quién estamos llamados a ser. Cuando permitimos que el amor de Dios transforme nuestro carácter, dejamos de reaccionar desde nuestras heridas y empezamos a responder desde nuestra identidad en Cristo. Amar de esta manera no es un esfuerzo humano, sino un reflejo de lo que Dios ya está haciendo dentro de nosotros. Preguntas de reflexión: ¿Qué parte de la definición de amor en este pasaje te desafía más hoy? ¿Cómo puedes practicar un amor más paciente y bondadoso en tu día a día?

Has estado por 6 días leyendo los escritos de 3 personas, somos 3 amigas que se consideran hermanas; con carácter y formas totalmente diferentes, pero con algo en común; Dios nos está enseñando a respirar, en este último día quisimos compartir lo que a nosotras nos ayuda a respirar, esperando sea de mucha bendición para ti. Rosali dice: ¿Qué hago para respirar? Cuando necesito respirar no tengo una rutina establecida pero lo que sí tengo claro es que necesito desconectar para reconectar y mi única forma de reconectar es estar a solas con esa fuente que es mi aliento de vida, Jesús. No tengo guiones pues no todas las situaciones serán las mismas, por eso me permito fluir, abrir todo de mí, para que Él pueda llenar siempre cada espacio porque el estar en su presencia siempre devolverá mi aliento trayendo siempre el mejor resultado. Karen dice: Soy lo que algunas personas llaman en mi país ser intensa. Me gusta tener todo listo a tiempo, que todo salga como lo establecido.Cuando esto no sucede así, me estreso mucho y siento que el aire no está entrando a mis pulmones. Pero en los últimos días El Señor me ha hecho detenerme, y recordar que sus tiempos y sus planes son mucho mejores que los míos, que no siempre las cosas saldrán como quiero pero que si dejo que Él tome el control me ayudarán para bien. Jennypher dice: Para ser sincera la mayor razón de mi falta de respiración era que intentaba hacer todo por mis medios y por mis fuerzas, necesitaba sentir el control, y aunque supiera que Dios estaba obrando quería ver lo que Él estaba haciendo, para saber más o menos por qué medio él iba a resolver, ósea seguir teniendo el control. Intentar tener el control siempre, sobre todo con cosas que indiscutiblemente no puedes controlar nos drena, nos desgasta, nos cansa, nos roba la paz y la respiración. Cuando entendí que era eso lo que no me permitía respirar aprendí a acudir a Dios no solamente para entregar la situación sino también para entregar el control y permitirle obrar de la forma que Él considere la mejor para mí. Descansar en Él de verdad, confiar en Él de verdad y solo así fue como la respiración volvió a mí. SI DE VERDAD CONFIAMOS EN DIOS, no hay por qué temer ni abrumarnos, confiamos y descansamos sabiendo que nuestro Padre puede resolver lo que sea. Si de verdad confiamos en Dios RESPIRAMOS. Te dejamos una lista de cosas que podrían ayudarte: 1. Identifico cuáles son las cosas que me están quitando la respiración 2. Las llevo en oración a Dios, expreso exactamente cómo me siento y le entrego mis preocupaciones y temores. 3. Entrego el control de la situación a Dios, dejo de luchar por intentar resolver las cosas por mis medios y permito que Él se encargue de todo. 4. Traigo a mi mente las promesas que he leído en la Biblia y que puedo aplicar a mi situación actual 5. Descanso de todo eso mientras confío en que Él se encargará de todo. 6. Salgo a contemplar el cielo, la naturaleza. 7. Me detengo de hacer lo que sea que esté haciendo y tomo un momento para descansar en los brazos del Señor. A veces no salen palabras solo lágrimas, pero aún las lágrimas el Señor las entiende.

¡Hola! Ya hemos reflexionado que el aire es vital para nuestras vidas, entendiendo también de dónde proviene ese aire que tanto necesitamos. Pero yo te digo que una manera errada de vivir nos puede llevar a depender de un oxígeno artificial y que este puede tener un alto costo para nuestras vidas. La palabra nos dice en: Proverbios 14:12 Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte. Cuando decidimos vivir bajo nuestros propios caminos, bajo nuestras propias leyes empezamos a depender de un oxígeno artificial, nos alejamos del Señor, creando en nosotros una falta de oxígeno y como bien sabemos sin Él no podemos vivir. Es aquí donde empieza ese camino tan peligroso, pues debido a la falta de aire buscamos las soluciones rápidas que nos ofrece el mundo, un falso oxígeno pues es momentáneo, aunque en un inicio puedes llegar a sentirte cómodo y hasta entender que las cosas ya marchan bien. No te dejes engañar porque no es así, este tiene un costo. Ese costo se llama llevar una vida lejos de Dios, lo que se define como una vida en pecado, una vida vacía. Aunque estés respirando sabes que no lo haces de forma natural, ya que hay cosas que te incomodan, cosas que te pesan haciéndote ver que hay algo que no anda bien. Debe ser bien difícil tener que arrastrar un tanque de oxígeno a todas partes, el depender de una cánula en la nariz para poder respirar, pues estas cargando con el peso de tus pecados y decisiones. Cuando decides ir por ese camino que a ti te parece derecho, pero recuerda que al final es camino de muerte. Parece una idea muy fuerte pero el alejarte de Dios va apagando tu espíritu, te recuerdo que nuestro espíritu depende de Su Espíritu, y es que fuera de Dios nada somos. deberías saber cuál es la diferencia entre el falso oxígeno (el que te ofrece el mundo) y el verdadero oxígeno (el que te ofrece Dios). Él no te pone cargas pesadas sino que te las quita, cuando decides ir por el verdadero oxígeno tus problemas, tus ansiedades, tus inseguridades ya no te pertenecen sólo a ti, ya todo es más ligero pues el Padre está allí para darte ese aliento cuando sea necesario, aliento de vida que fluirá en ti eternamente cuando decides seguirle a Él, cuando decides buscarle. Permítete el vivir una vida en libertad, sin cargas ni nada que te ate, permítete caminar de su mano y respirar. Oremos: Señor hoy reconozco que he vivido momentos donde he dependido de un falso oxígeno, pido perdón por caminar fuera de tus senderos. Te pido Padre que seas tú haciéndome volver hacia tu voluntad, donde pueda sentirte y descansar en tus brazos. Que si en algún momento intento alejarme me recuerdes dónde pertenezco. Gracias Dios por tu inmenso amor porque me recibes con brazos abiertos, gracias Dios por tu aliento que me infunde vida, vida eterna y en abundancia, Amèn.

Un grupo de monjes budistas emprendió una caminata histórica para promover la paz, partiendo el pasado 26 de octubre desde Fort Worth, Texas, con destino a Washington D.C., a donde esperan llegar a mediados de febrero. Durante su recorrido, no caminan solos: los acompaña “Aloka”, un perro fiel que se ha convertido en parte esencial del grupo. Su nombre significa “Iluminación”, y simboliza el mensaje de esperanza, unión y conciencia que los monjes buscan llevar a cada comunidad que encuentran en su camino. Un viaje espiritual que recuerda que la paz comienza paso a paso.



