
Cada vez que se acerca el momento -este sábado 30 de octubre en países como España a las 3am serán las 2am- de tocar los relojes (en la Unión Europea se adelantan una hora el último fin de semana de marzo y se atrasan otra el último fin de semana de octubre) se intensifica el debate sobre las ventajas e inconvenientes, beneficios sostenibles y perjuicios en la salud, de una decisión que ni es exclusiva de Europa ni es nueva, precisamente.
Como recoge la web Cambiohorario.com, la idea del cambio de hora la sugirió por primera vez el científico y diplomático estadounidense Benjamin Franklin en el siglo XVIII. A principios del s.XX, el constructor inglés William Willett concibió el horario de verano para que los londinenses disfrutaran de más horas de luz diurna. Pero fue Alemania la que llevó la teoría a la práctica, en plena I Guerra Mundial: el 30 de abril de 1916, el kaiser Guillermo II decretó un horario de verano para ahorrar combustible, también entre sus aliados, y en las zonas ocupadas. Actualmente todo el continente lo aplica salvo el territorio europeo de Rusia y Turquía.
«Estados Unidos también lo hace, aunque en fechas distintas, y con excepciones. En América Latina, varios países probaron las modificaciones de horario, pero pocos la conservan», explica la periodista de datos Mónica Mena en la web Statista. En África ha habido intentos, pero hoy en día no se aplica. «Menos del 40% de los países del mundo ajustan la hora, aunque más de 140 han aplicado el cambio horario alguna vez en el pasado», resume Mena en su artículo.
¿Cómo afecta en la salud de las personas?
El cambio horario, cuyo objetivo es ahorrar energía, repercute en el ritmo circadiano de las personas, de manera que es sobre ambos aspectos, energía y salud sobre los que pivotan los argumentos, a favor y en contra, de retrasar y adelantar los relojes.
«Hay estudios médicos que certifican que el cambio de hora provoca desajustes en el organismo, principalmente una alteración de sueño, pero no son duraderos, por lo que, pasados unos días tras el adelanto o retraso de la hora, el ritmo circadiano se termina ajustando a las nuevas condiciones de día-noche. Nuestro cuerpo experimenta algo parecido al ‘jet lag’ después de un vuelo de larga distancia», señala por correo electrónico José Miguel Viñas, meteorólogo de Meteored, consultor en España de la Organización Meteorológica Mundial y creador de Divulgameteo.es, a quien hemos pedido una recopilación de evidencias científicas sobre los beneficios y los perjuicios de tener uno o dos husos horarios al año.
El cambio del horario de invierno al de verano (finales de marzo) altera más los hábitos de sueño que el de verano al de invierno (finales de octubre), según se ha documentado Viñas, que subraya que son los niños y los mayores quienes más lo acusan. «Sin cambio de hora también se va produciendo una acusada variación de las horas de luz a lo largo del año pero, al ser gradual, no sufrimos desajuste», prosigue.
Relación con el ahorro energético
Respecto a la segunda gran cuestión, la de si la medida ahorra energía, Viñas remite a un estudio del IDAE (Instituto para la Diversificación de la Energía) que ha podido cuantificar un ahorro energético, gracias al mayor aprovechamiento de las horas de sol. «Pero representa una cantidad muy pequeña, de tan solo 6 euros por persona y año», matiza. Y además el dato es un promedio, «ya que, dependiendo del clima del lugar, ese ahorro es mayor (zonas de clima cálido) o menor, incluso pudiendo llegar a encarecer la factura eléctrica y de gas (zona de clima frío donde no se puede aprovechar la luz para hacer vida al aire libre)», apostilla. Su conclusión es que no hay conclusiones, y que existen tanto defensores como detractores de la medida en relación a la eficiencia y el ahorro energético.
En el caso de España, Viñas eliminaría el cambio de hora, manteniendo el horario de invierno todo el año. «Tenemos las horas de sol suficiente, incluso en invierno. El alargamiento de los días, al principio del verano, a veces permite prolongar alguna actividad al aire libre hasta cerca de las 10 de la noche, pero también dificulta conciliar el sueño los días que toca acostarse pronto porque hay que madrugar. Por mi experiencia, al final se sacrifican horas de sueño, lo que termina llevando a los desajustes poco deseados, propios del cambio de hora», argumenta.
En marzo de 2019, el Parlamento Europeo aprobó poner fin a los dos horarios anuales, y dejar decidir a cada uno de sus estados miembros si se quedaba con el de verano o con el de invierno. En aquel momento, el profesor de Ciencias Físicas de la Universidad de Sevilla José María Martín Olalla hizo campaña activa en España por «la utilidad y naturalidad» del cambio estacional de hora. «No desalinea el ritmo de sueño/vigilia, lo que explica su éxito en sociedades modernas», publicó en la revista Scientific Reports, del grupo Nature, donde avanzó que la disparidad de latitudes dificultaría la adopción de una política común europea en este tema: «La UE se extiende desde los 35 grados de latitud (Chipre, Malta), donde el amanecer cambia tres horas de invierno a verano y donde la eficacia de la insolación al mediodía alcanza el 98%, hasta los 70 grados (norte de Finlandia), donde el amanecer varía 24 horas de invierno a verano y el cambio de hora tiene una utilidad limitada».
Acertó. La falta de consenso ha provocado que en 2021, año en el que teóricamente debería producirse el último movimiento de las agujas del reloj, las manecillas continúen adelantándose y atrasándose.

"Yo le contestaría: - Amigo mío, tú no eres nadie para cuestionar las decisiones deDios - La olla de barro no puede quejarse con el que la hizo, de haberle dado esaforma. El alfarero puede hacer con el barro lo que quiera"(Romanos 9:19-21). Luego de tener que asimilar dos diagnósticos, el de mi hijo y el mío, hubo momentos donde le preguntaba a Dios: "¿Por qué soy diferente?". En ese proceso escuche infinidad de consejos, cuestionamientos y frases como "No aceptes el diagnóstico". Pero en mi intimidad Dios decía lo opuesto y me hablaba de su soberanía ¿Qué es la soberanía de Dios? Es el total gobierno y control de Dios sobre todas las cosas. El autismo no es una enfermedad, es una condición neurológica. Se nace siendo autista porque mi cerebro está programado de una manera diferente al cerebro "típico" del ser humano. La pregunta es, ¿cómo a un Dios soberano se le podría escapar que yo nazca con una condición así? ¿Será que estaba distraído y el diablo hizo lo suyo? Es cómico llegar a pensar que Dios no estuvo en el asunto. Después de tiempo y largas conversaciones con Él he llegado a aceptar que así lo quiso. Necesitaba que una persona como yo llegue a otros en la misma situación. Me necesitaba para asesorar a madres y padres con las crisis o trámites de sus hijos. Dios sabía lo que hacía cuando me daba forma con sus manos como también sabe lo que hará con la vida de tu hijo o la tuya, no es casualidad que estés leyéndome. Aprendí con Él, que nada es casualidad, aun lo más mínimo conecta con lo importante. Le pido a Papá cada día que te enseñe a ver con sus ojos lo esencial. Que puedas derribar esos argumentos de exigencia que nos enseñaron presentando a Dios como nuestra fábrica de soluciones. Que puedas comprender que hay cosas que Dios no desea hacer y no por eso es malo. Dios es soberano. Su voluntad es buena, agradable y perfecta. Debemos aprender a morir a nuestra voluntad y aceptar la suya por muy irracional que parezca. Oremos Juntos: Papito lindo, cuán dulces son tus palabras. Me has enseñado sobre aceptar tu voluntad y no por mero capricho. Lo has hecho porque al aceptarla me acepto a mí y a los que me rodean. Aprendo a apreciar desde tu perspectiva lo que antes invalidaba. Abre mi mente Papá, quiero obedecer al destino que trazaste para mí. Te amo un poco más que ayer. Amén.

Cada 23 de abril se celebra el Día Mundial del Libro, una fecha que resalta el poder de la lectura como herramienta de conocimiento, inspiración y cambio. En este contexto, la Biblia destaca como el libro más vendido e influyente de toda la historia, con un estimado de entre 5,000 y 7,000 millones de copias distribuidas en todo el mundo. Más allá de las cifras, la Biblia ha sido una guía espiritual para millones de personas, llevando un mensaje de fe, esperanza y transformación que ha trascendido generaciones, culturas e idiomas. Traducida a más de 3,000 lenguas, continúa siendo una fuente de inspiración viva que impacta vidas diariamente. En este Día Mundial del Libro, se invita a reflexionar sobre el valor de la lectura y, especialmente, a redescubrir el poder de la Palabra de Dios como una luz en el camino.

"Jesús les dijo a los judíos que habían creído en él: Si ustedes obedecen mis enseñanzas, serán verdaderamente mis discípulos; y conocerán la verdad y la verdad los hará libres" (Juan 8:31-32). Como familia estábamos atravesando el diagnóstico de mi hijo Noah. Solía preguntarle a Dios: “¿Por qué a nosotros?". Podía oír la voz de Dios diciéndome: "¡Es parte del propósito!". Pero era evidente que yo no entendía sus planes. Cada día que observaba a mi hijo me sentía más identificada con él. Sus reacciones impulsivas eran iguales a las mías, su sinceridad, sus ojos evitando el contacto con el otro, su intolerancia a ciertas texturas, su rigidez a la hora de cambiar las rutinas, entre otras cosas. Con su neuróloga hablamos muy superficialmente que yo podía estar dentro del espectro autista, pero lo descarte al instante. "¡Es imposible!", me dije a mí misma. Sin embargo, un día al llegar a casa de una reunión en donde, como de costumbre, me sentí excluida. Me encerré en mi habitación y clamé: "Señor si realmente me amas guíame a la verdad o voy a quitarme la vida". Espero puedas comprender el dolor en mi corazón, la soledad que ahogaba mi alma y la falta de identidad que arrastraba intentando ser alguien que no era para agradar al resto. Ese mismo día, llegó a mí un video de una joven autista hablando sobre su diagnóstico, en ese mismo instante fue como si una venda cayera de mis ojos y pude discernir que esa era mi verdad. Sin esperar emprendí marcha a evaluarme con profesionales. Recuerdo como si fuese ayer cuando recibí mi diagnóstico. Tenía muchas dudas y temor de haber dicho algo que Dios no respaldaba. Era de esperar que lo cuestionen: "¿Cómo Dios va a decirte que sos autista?", decían mis conocidos. Pero no olvidaré jamás la expresión de amor de esa profesional diciendo: "Estás en el espectro, esta es tu verdad", sin saber siquiera que Dios estaba usando su boca para reafirmarme, sanarme y quitar kilos de culpa, dolor y rechazo con los que había cargado toda mi vida. Querido hermano tomamos con tanta liviandad el decir que Cristo es la verdad porque no tenemos dimensión de lo poderoso que es. Cuando Jesús señala que la verdad es Él, nos está diciendo nada más y nada menos que la verdad acerca de quiénes somos solo podrá ser revelada a nosotros a través de él. A veces estamos tan afanosos por hacer, que se nos escapa lo más importante, quiénes somos. Nuestra identidad en Cristo. Esa misma que nos direcciona a nuestro verdadero propósito. Es esa verdad que sostenemos la que nos da confianza y no nos permite desenfocarnos. Es ella misma la que nos libera de las preguntas que antes no tenían respuesta dándole sentido a absolutamente todo lo que ya hemos atravesado en el camino. Oremos juntos: Jesús, no he sido consciente de lo poderosa que es tu verdad en mí. Eres un Dios que rompe estructuras. Rompe lo que impida tu fluir. Hazme de nuevo. Revélate a mí. Tú eres mi verdad. Enséñame quien soy en ti y así seré el diseño original que tú determinaste para mí y conoceré lo que es vivir en tu plena libertad. Te lo pido en tu hermoso nombre. Amén.

Jesús ha resucitado. La tumba está vacía y la victoria sobre la muerte es completa. Su resurrección nos da nueva vida y esperanza eterna. La resurrección no solo prueba su divinidad, sino que también nos asegura que tenemos victoria sobre el pecado y la muerte. Gracias a su resurrección, tenemos un propósito eterno y una promesa segura de vida con Él. La resurrección es el fundamento de nuestra fe y la razón por la cual podemos vivir con gozo y seguridad en Cristo. Para los discípulos, el domingo comenzó con temor y confusión. No sabían qué había sucedido con el cuerpo de Jesús hasta que el ángel les anunció que había resucitado. La resurrección de Jesús cambió por completo la historia de la humanidad. Lo que parecía una derrota total en la cruz se convirtió en la mayor victoria. Él venció la muerte, y con ello, nos dio la seguridad de que quienes creemos en Él también resucitaremos para vivir eternamente con Dios. El poder de la resurrección no es solo un evento del pasado, sino una realidad presente en nuestra vida. Pablo nos dice en Romanos 8:11 que el mismo Espíritu que levantó a Jesús de los muertos vive en nosotros. Esto significa que, así como Jesús venció la muerte, nosotros podemos vivir con poder, sin temor y con la certeza de que Dios está con nosotros en cada circunstancia. La resurrección nos desafía a vivir con fe, confiando en que lo mejor está por venir y que en Cristo, tenemos la victoria final. Aplicación Práctica: Vive con la alegría de la resurrección y comparte esta esperanza con otros. Que tu vida refleje el gozo de la victoria de Cristo. No guardes esta verdad solo para ti, sino compártela con aquellos que aún no han experimentado el poder transformador de Jesús.

El cuerpo de Jesús fue colocado en la tumba, y sus discípulos quedaron sumidos en desesperanza. El Maestro en quien habían confiado había muerto, y con Él parecían desvanecerse todas sus esperanzas. Era un día de silencio, de incertidumbre y de dolor. Sin embargo, lo que ellos no sabían es que la historia aún no había terminado. Dios seguía obrando en el silencio. El sábado nos recuerda que hay momentos en nuestra vida donde parece que Dios no está presente. Nos sentimos en una espera interminable, sin respuestas, sin señales de cambio. Pero así como Jesús había prometido su resurrección, Dios tiene promesas para nuestra vida. Él nunca llega tarde, siempre está en control, incluso cuando no lo vemos. Este día es un llamado a la confianza. Si estás atravesando un tiempo de incertidumbre, recuerda que la espera en Dios nunca es en vano. Su plan es perfecto y su fidelidad es eterna. Aplicación Práctica: Si estás en un período de espera, fortalece tu fe y confía en las promesas de Dios. Usa este día para orar, meditar en su Palabra y recordar que Él siempre cumple lo que promete.

El día más doloroso de la historia de la humanidad fue también el más glorioso. Jesús fue arrestado, falsamente acusado, golpeado y condenado a muerte en la cruz. Cargó su propio madero hasta el Gólgota, donde fue clavado entre dos criminales. A pesar del sufrimiento extremo, no respondió con odio ni rencor, sino con amor y perdón: "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen". En ese momento, Jesús estaba llevando sobre sí el pecado del mundo. Su sacrificio fue la ofrenda perfecta para reconciliarnos con Dios. La tierra tembló, el velo del templo se rasgó en dos y la gente comprendió que Jesús era realmente el Hijo de Dios. Aunque su muerte parecía una derrota, en realidad era la mayor victoria: venció el pecado y abrió el camino para la salvación de todos los que creen en Él. El viernes nos recuerda el precio de nuestro rescate. Jesús sufrió lo que nosotros merecíamos para que pudiéramos tener vida eterna. No hay mayor amor que este: que alguien dé su vida por sus amigos. Aplicación Práctica: Reflexiona en la magnitud del sacrificio de Jesús. ¿Cómo vives en respuesta a su amor? Dedica tiempo a agradecerle en oración y busca formas de demostrar su amor en tu vida diaria.

La NASA hizo historia este 1 de abril de 2026 con el exitoso lanzamiento de Artemis II, la primera misión tripulada rumbo a la Luna en más de 50 años. Desde Florida, el poderoso cohete despegó llevando a cuatro astronautas en un viaje histórico alrededor del satélite natural, marcando el inicio de una nueva era en la exploración espacial. Esta misión no solo representa un logro tecnológico, sino también un momento histórico al incluir a la primera mujer y la primera persona de color en una misión lunar profunda. Con este paso, la humanidad se acerca cada vez más a volver a pisar la Luna… y dar el siguiente salto hacia Marte.

El jueves por la noche, Jesús se reunió con sus discípulos para celebrar la Pascua. En esa cena, instituyó lo que hoy conocemos como la Santa Cena o la Cena del Señor. Tomó el pan, lo partió y dijo: "Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado". Luego tomó la copa y dijo: "Este es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para perdón de pecados". En ese momento, Jesús estaba anunciando su sacrificio inminente y la redención que traería para la humanidad. Durante la cena, Jesús también reveló que uno de sus discípulos lo traicionaría. Esta revelación llenó de tristeza a los presentes, pero Jesús no dejó que la traición interrumpiera su propósito. Luego, tomó una toalla y lavó los pies de sus discípulos, enseñándoles que la grandeza en el Reino de Dios no se mide por el poder o el reconocimiento, sino por el servicio humilde. Este día nos recuerda la importancia de vivir en comunión con Dios y con los demás. La Santa Cena no es solo un rito religioso, sino un recordatorio del sacrificio de Jesús y de nuestra necesidad de permanecer en Él. Además, el acto de lavar los pies nos desafía a servir a los demás con humildad, sin importar nuestra posición o estatus. Jesús nos mostró que el amor verdadero es incondicional y se expresa en actos concretos. Su enseñanza nos llama a examinar nuestro corazón y a preguntarnos si realmente estamos dispuestos a seguir su ejemplo de entrega y servicio. Aplicación Práctica: Reflexiona sobre el significado de la Santa Cena y la actitud de servicio que Jesús modeló. ¿Estás dispuesto a servir a los demás con amor y humildad? Busca una oportunidad para ayudar a alguien sin esperar nada a cambio.

Mientras Jesús se encontraba en Betania, en la casa de Simón el leproso, una mujer se acercó con un frasco de alabastro lleno de perfume costoso y lo derramó sobre su cabeza. Este acto fue criticado por los discípulos, quienes pensaban que el perfume debería haber sido vendido para ayudar a los pobres. Sin embargo, Jesús defendió a la mujer y declaró que lo que hizo sería recordado en todo el mundo. Su gesto no solo fue un acto de amor, sino también una preparación simbólica para su sepultura. Este evento contrasta fuertemente con lo que sucede después: Judas Iscariote decide traicionar a Jesús a cambio de treinta monedas de plata. Mientras una mujer muestra su amor incondicional por Jesús con un sacrificio valioso, Judas lo vende por un precio insignificante. Este episodio nos hace reflexionar sobre nuestras propias actitudes hacia Jesús. ¿Somos como la mujer, dispuestos a darlo todo por Él, o como Judas, cediendo a la tentación cuando se nos presenta una oportunidad? Jesús sabía que la traición estaba cerca, pero no detuvo su misión. Su amor por la humanidad era mayor que cualquier dolor que pudiera experimentar. Nos enseña que, aun cuando enfrentemos la traición y el rechazo, debemos mantenernos firmes en nuestra fe y seguir confiando en el propósito de Dios. Aplicación Práctica: Reflexiona sobre tu relación con Jesús. ¿Eres alguien que lo honra con tus acciones y tu entrega, o permites que otras cosas ocupen su lugar en tu vida? Examina tu corazón y decide darle a Dios lo mejor de ti.

Jesús pasa el día en el templo enseñando y enfrentando a los líderes religiosos. Los fariseos y saduceos intentan ponerlo a prueba con preguntas capciosas, pero Él responde con sabiduría y verdad. Su enseñanza deja en claro que el Reino de Dios no se basa en poder terrenal, sino en justicia y amor. Con cada parábola, Jesús expone la hipocresía de quienes aparentan piedad pero tienen un corazón endurecido. Jesús habla sobre el gran mandamiento: amar a Dios con todo el corazón y amar al prójimo como a uno mismo. También advierte sobre los líderes religiosos que imponen cargas pesadas a los demás sin vivir conforme a la voluntad de Dios. Con valentía, denuncia la falsedad y llama a una relación sincera con el Padre. Este día nos enseña que el verdadero discípulo de Cristo debe estar preparado para defender su fe. No con orgullo ni contienda, sino con mansedumbre y firmeza. Jesús nos anima a permanecer en la verdad y a no temer cuando nuestra fe sea cuestionada. Aplicación Práctica: ¿Estás dispuesto a hablar con valentía sobre tu fe? Dedica tiempo a estudiar la Palabra y fortalecer tu relación con Dios. Reflexiona en cóm



