De la élite del fútbol a la fe: Roberto Firmino, exestrella del Liverpool, inaugura iglesia en Luxemburgo

El futbolista Roberto Firmino inauguró una iglesia en Luxemburgo el pasado sábado, acompañado de su esposa, la pastora Larissa Firmino. Este evento representó un paso significativo para la congregación de la Iglesia Manah, donde Firmino ejerce como pastor. La pareja viajó hasta Differdange para oficializar la comunidad de creyentes en esta ciudad.

La iglesia en Differdange ha estado en funcionamiento durante un año y ha logrado un notable crecimiento en su labor comunitaria. Durante su estancia, Firmino participó en dos servicios religiosos en los que se consolidó la congregación con el apoyo del pastor principal Jairo Fernandes. La inauguración fue un momento especial para los asistentes y la comunidad local.

Además de este evento, Firmino visitó al equipo de fútbol FC Differdange, donde tuvo la oportunidad de compartir el mensaje del Evangelio con los jugadores, el cuerpo técnico y otros invitados.

“Fue una ocasión para que el pastor contara lo que Dios ha hecho en su vida y testificara sobre el poder y la salvación en Jesús”, señaló la iglesia en una publicación de Instagram.

Asimismo, pudo orar y ofrecer consejos a los jóvenes futbolistas que están iniciando sus carreras.

Desde su bautismo en 2020, Firmino ha estado activamente comprometido con la Iglesia Manah junto a su esposa Larissa, llevando el mensaje de fe a muchas personas, incluyendo aquellos dentro del ámbito deportivo.









31 de marzo de 2025
A todas nos gusta dar sorpresas y ser sorprendidas con cosas gratas y hermosas. Pero hay sorpresas que son desagradables; y cuando pensamos en sorprender debemos estar preparadas para llevarnos nosotras esas sorpresas. No sabemos lo que puede pasar. No debemos olvidar nunca que tenemos un Dios que lo puede absolutamente todo y que nunca nos sorprenderá para mal. Cuando nos sintamos presionados o sorprendidos por cosas desagradables o las obligaciones de la vida, enfoquemos nuestro espíritu en ese maravilloso Dios. Los problemas pueden ser de diversos tamaños pero nuestro Dios es más grande que todos. Nos pueden parecer extraordinariamente difíciles de soportar, pero recordemos que nuestro Dios es más fuerte que cualquier problema. Busquémosle. Dejémonos sorprender por las maravillas de nuestro Dios, buscando de Él a diario, y tengamos fascinación y atracción por Sus súper poderes. Dios sigue haciendo milagros y nos debemos encantar con ellos. Pidamos a Dios que podamos ver Su poder en todo en esta vida. Enfócate en Dios Apartando tiempo diario para Dios y pasando tiempo en la lectura de Su Palabra, la Biblia, lograremos enfocarnos más en Él. Al enfocarnos más en el Señor, tendremos la fe, la confianza y la seguridad de que nada puede contra Él.
30 de marzo de 2025
Lo que más fácilmente recordamos son las heridas. Tal vez porque nos dejan cicatrices, huellas que nos hacen recordarlas. A todos nos han herido y hay quienes llevan sus cicatrices como galardones de lo vivido. Las huellas de un gran amor Jesús nos amó tanto que dio Su vida por nosotros; y cuando apareció tras resucitar, mostró Sus heridas, las huellas del dolor que sufrió. Él ya sabía que Tomás no le iba a creer a menos que las viera y por ello las mostró en cuanto llegó. «Mientras hablaba, les mostró las heridas de sus manos y su costado. ¡Ellos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor!» Juan 20:20 (NTV) Pese a la aparición de Jesús, Tomás dudó. Pero su incredulidad nos puede invadir a cualquiera de nosotros. Debemos reconocerlo. Así somos los humanos, por esa razón se les apareció ocho días después. Solo entonces Tomás creyó. Tal vez fue más doloroso que esas heridas, lo que sintió Jesús al tener que convencerlos, mostrando las huellas del dolor, las huellas de Su gran amor. ¿Te han herido profundamente? Trata de no recordar los incidentes donde te hicieron daño. No permitas que ocupen espacio en tu mente. Recuerda mejor cuando te hicieron el bien, cuando te dieron un buen abrazo o te prestaron ayuda. Así como nos recomiendan acudir mentalmente a lindas experiencias cuando estamos deprimidos, acudamos a los lindos recuerdos cuando sintamos el dolor de las heridas. Esas huellas siempre las veremos en las cicatrices que nos causaron, pero enfoquémonos en el bien. De lo contrario, seremos amargadas, resentidas y no disfrutaremos de lo bueno que pueda llegar. Estando abiertas al bien, disfrutando de todo lo lindo que nos pasa cada instante, viviremos más felices y atraeremos a más personas a las que les podremos hablar de ese Rey maravilloso que nos otorga amor, paz y perdón.
29 de marzo de 2025
La respuesta a qué es lo más importante para ti en la vida, depende de los valores que tengamos. Algunos responderán que su relación con Dios es lo más importante, otros dirán que su familia y habrá quienes digan que sus amigos son lo más importante para ellos. La idea no es hacer sentir mal a nadie. Cada uno tiene prioridades y le da la importancia que decide a cada persona y cosa en su vida. Pero una gran mayoría nos hemos dado cuenta de que lo material es perecedero, reemplazable, mientras que las cosas espirituales y los afectos no lo son. «Traten a los demás como les gustaría que ellos los trataran a ustedes.» Lucas 6:31 (NTV) Por otra parte, hay muchas cosas que ninguna cantidad de dinero compra. Especialmente nuestros valores. Es por tal razón que es primordial defender aquello en lo que creemos, aquello que nos define y nos dirige la vida. Eso debe ser lo más importante: defender, afirmar y vivir nuestros valores. Haz que tu amistad con Jesús sea importante Dar un lugar preferencial al cultivo de nuestra amistad con Jesús debe ser prioridad para nosotras. Que eso sea lo más importante en la vida, nos traerá frutos maravillosos. Apreciaremos más lo que tenemos y a las personas que forman nuestro entorno. La manera de relacionarnos con Dios es leyendo la Biblia y orando, conversando con Él. Al hacerlo, sentimos satisfacción haciendo buenas obras en Su nombre e invitando a otros a seguirlo y así puedan sentir Su paz y la esperanza que tenemos en Él. Ten presente que solemos comportarnos de acuerdo a quienes nos rodean a diario. Si estamos rodeados de chiquillos, es posible que adoptemos algunas actitudes parecidas. Si nos rodeamos de gente amargada, que está todo el tiempo criticando, nos podemos contagiar de eso también. Por tanto, te recomiendo que pases cada día más tiempo con Jesús en Su Palabra, para que puedas cada día parecerte más a Él. Que cuando la gente te vea, sienta Su gentileza, Su confiabilidad, Su amor y Su paz. Así será más factible que dejes Su huella en tu diario vivir.
28 de marzo de 2025
¿Has notado que hay personas que tienen un encanto especial que hace que todos los admiren, quieran estar con ellos o que los sigan? Como cristianas, debemos buscar —siendo auténticas— ser más atractivas para compartir nuestra fe. Es una cuestión de actitud, de ser amables, agradables y afables. Pero también tiene que ver con no sentirnos más que otras mujeres por ser cristianas. La humildad debe prevalecer; no debemos juzgar a otros. Procura dejar huella y lograr que te sigan Nos debe importar dejar buenas huellas en nuestro paso por la vida. Si buscamos lograr eso, la actitud que tengamos hacia otros será recíproca. Es cierto que no siempre sucede; pero, normalmente, cuando damos amor, nos lo ofrecen de vuelta. Podemos ser más atractivas siendo mejores cada día, tratando de ayudar a otros en lo que necesiten y buscando la manera de pacificar a los ofuscados. Algunas actitudes que alejan a las personas son: ser peleoneras, amargadas, criticonas y creídas. «Por el contrario, sean amables unos con otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a ustedes por medio de Cristo.» Efesios 4:32 (NTV) A todos nos gusta un poco de reconocimiento. Tratemos de atraer a los demás por ser mejores seres humanos siempre. Con una buena actitud lograremos que la gente quiera seguirnos, que sigan a la iglesia y quieran imitar nuestra relación con Jesús. Esto solo lo lograremos si estamos viviendo en la alegría, la libertad y el gozo de la esperanza en vida eterna que tenemos. El saber que somos amadas y el amar nos hace tanto más atractivas. No lo olvides nunca. Dios te creó y te ama. El tener esa conciencia nos va a hacer más tolerantes, amables, gentiles y respetuosas; al igual que saber y reconocer que Dios todo lo ve y todo lo sabe.
27 de marzo de 2025
Todas podemos pasar una etapa en la que nos descuidamos un poco. Comenzamos el día apresuradas, tal vez nos acostamos tarde y nos levantamos tarde. Para llegar al trabajo debemos apurarnos. Eso contribuye a que nos desviemos de las rutinas y primordialmente de nuestro tiempo para Dios. Necesitamos vencer la pereza espiritual. Si no comenzamos el día agradeciendo a Dios, primeramente estar vivos y la nueva oportunidad de hacer mejor las cosas, no lo haremos luego. Es necesario darle prioridad, de lo contrario, la pereza espiritual nos vencerá. Siempre damos prioridad a lo más importante y Dios debe ser lo más importante para nosotros. Su gran amor vence la pereza No olvidemos nunca el gran amor que Dios nos ha mostrado. Somos Su maravillosa creación y nada es imposible para Él. Por que Dios nos ha favorecido tanto es cuando no debemos descuidar nuestra relación con Él y, sin embargo, es cuando más lo hacemos. No lo permitamos y venzamos la pereza espiritual. «Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.» 1 Juan 4:7-8 (NTV) Necesitamos decidir separar un tiempo para Dios y comprometernos a cumplirlo. No va a ser tan difícil, ya que una vez que comenzamos el día así, los siguientes días nos irá mejor; sentiremos la necesidad absoluta de ir primero a Dios para todo y podremos vencer la pereza espiritual. Si distribuimos bien nuestro tiempo, lo lograremos. Leamos la Biblia todos los días Es importante que nos acostumbremos también a leer la Biblia. Sea organizadamente o no, pero acudir a la Palabra para recibir guía, consejos y respuesta de Dios. Dios nos habla a través de la Biblia mucho más que de cualquier otra manera. Tenlo de prioridad en tu rutina diaria, es la mejor manera de vencer la pereza espiritual. «Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca.» Apocalipsis 1:3 (RVR 1960)
26 de marzo de 2025
En temporadas de ocupación y estrés, ¿acaso no es reconfortante saber que el Padre tiene un plan mejor para nosotros? Dios tiene una solución que lo incluye todo para la agitación y el estrés y se llama “paz”. Tiene un antídoto para el estrés que se llama “descanso”. Aunque sientas que tu vida se descontrola, recuerda que incluso en medio de un bucle de ansiedad, existe un lugar de descanso tranquilo. Permíteme asegurarte que, incluso en esos momentos en que te sientes totalmente consumida por el estrés de la vida, puedes alcanzar este estado de paz. Si logras permanecer tranquila y serena cuando el mundo a tu alrededor está en conflicto, has descubierto el dulce secreto de la maravillosa presencia de Dios. Es vital organizar tu vida de tal manera que, al atravesar temporadas de ajetreo frenético que no te deja ni respirar, puedas disfrutar de un respiro. Tu cuerpo no fue diseñado para vivir a toda velocidad durante ochenta años. Fuiste creada con una profunda necesidad de descanso. El descanso te restaurará y rejuvenecerá para la siguiente temporada de actividad intensa. Dios creó nuestros cuerpos para un ciclo de trabajo de seis días, seguido de un día de descanso reparador. También creó a los animales para que descansen. ¿Sabías que incluso Él se tomó un día de descanso, dejando el trabajo de lado después de crear el mundo en el que vivimos? Dado que Dios descansó de Su trabajo por un tiempo y nos creó para tener momentos de descanso, ¡me da la sensación de que tu cuerpo pide y merece ese descanso! Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso. (Mateo 11:28 NTV) El descanso se encuentra donde esté nuestro Padre celestial. Es decir, cuando vienes al Señor con tus problemas, pruebas, horarios y los pones a Sus pies. El descanso es la confianza de que Dios irradia a todos los que se toman el tiempo de responder a su llamado de “Vengan”. Solo acudiendo a Dios tienes la posibilidad de vivir una vida sin estrés. Incluso en medio de un estilo de vida agotador, puedes tener Su paz cuando decides acercarte a Él. ¿No te suena esta invitación maravillosa y amorosa?
25 de marzo de 2025
El estrés surge cuando llevamos más carga de la que Dios nos ha llamado a soportar y cuando hacemos más de lo que Él nos ha pedido. Es una señal de advertencia de que algo en nuestra vida necesita cambiar. A veces, el estrés también puede ser consecuencia de comprometernos con cosas equivocadas en lugar de con las correctas. Siempre he creído que mi vida está en manos de Dios, y así es. Él es soberano, el Dios de toda autoridad. Sin embargo, también nos ha dado libre albedrío para elegirlo a Él o no, para elegir el bien o no hacerlo. Nos ha dado el poder de determinar el nivel de estrés que hay en nuestra vida. Siempre ofrece paz y descanso a Sus hijos incluso en medio del caos y la vida ajetreada. Sé que la paz y el descanso son Su voluntad para mi vida. Sin embargo, tengo la opción de elegirlo a Él o no y, en ese sentido, mi vida está en mis propias manos. Habrá temporadas en la vida en que tendrás que aprender a descansar pero no a rendirte. Solo una mujer cuyo corazón está centrado en la eternidad podrá navegar en medio de la ocupación manteniendo un corazón sereno, un rostro pacífico y una voz amable. En los momentos con más presión y cargas de la vida, tu fe te guiará, te sostendrá y te controlará. Eres más fuerte de lo que crees y capaz de más de lo que piensas, porque Jesús vive dentro de ti. Puede que te sientas débil e incapaz de salir adelante; puede que sientas que estás decepcionando a todo tu entorno. Pero esos son precisamente los momentos en los que puedes pedir la fortaleza y la paz de Dios. Esto es tanto un misterio como un milagro: cuando llegas al punto de mayor frustración, Dios puede llenarte hasta desbordar tu copa con Su fortaleza y paz. Es cuando llegamos a nuestro límite que estamos más dispuestas a rendir nuestra voluntad, calendario y caminos a Dios, porque sabemos que no podemos sobrevivir sin Él. Quizás hoy estés en ese punto. Si es así, ¡te encuentras en el umbral de un milagro! Dios ama infundir a las mujeres cansadas y debilitadas con Su fuerza y Su gozo sobrenatural. ¡Es lo que mejor hace!
24 de marzo de 2025
¿Te has dado cuenta de que la mayoría de las mujeres siempre tenemos prisa? Nos apuramos para enseñar a nuestros hijos a ir al baño, y luego los apresuramos para entrar al preescolar para poder tener más tiempo libre. Y, sin embargo, cuando finalmente se van de casa, añoramos los días en que nos abrazaban con sus bracitos. Entonces, deseamos no haber corrido tanto en aquellos años. O bien, pasamos corriendo por el supermercado por la tarde porque todavía tenemos que ir a la farmacia, al gimnasio y a la tintorería antes de las 5:00 p.m. No obstante, en nuestra prisa por tachar cosas de nuestra lista, nos perdemos al anciano en la sección de frutas que necesita una palabra de aliento, y ni siquiera pensamos en ayudar a la joven madre en la caja con sus tres pequeños y un carrito lleno de compras. La prisa se ha convertido en nuestro patrón adictivo en la vida. La extravagante e innegable verdad es esta: ¡hoy es el mejor día de tu vida! No hay regalo más pleno ni grande que la bendición del presente. Hoy es el momento de los milagros. ¡El presente contiene la certeza de una gran riqueza y la seguridad de una existencia demasiado buena para ser verdad! ¡Enamórate del hecho de estar viva hoy! Como mujer importante, hecha a imagen de Dios, puedo elegir cuánto esplendor sacaré de hoy. ¿Voy a arrastrarme por minutos sin valor y ver todo lo que tengo con desgano? ¿O voy a abrazar los milagros cotidianos que se asoman constantemente? Si nuestra atención está fija en las remotas posibilidades del mañana, ¡nunca nos dejaremos maravillar por la belleza del ahora! Debemos recordar que el estrés y su cómplice, el cansancio, son ladrones invisibles que roban la alegría y la paz de un día maravilloso. En cada etapa de la vida, debemos recordar que las decisiones que tomamos determinarán la alegría y el amor que experimentaremos el día de mañana. La inversión de un compromiso incondicional en el presente traerá sin duda una riqueza de recursos mañana. Sin embargo, el enfoque debe estar en vivir bien hoy. Siempre que lucho contra los monstruos del estrés, he descubierto que tener a mano las siguientes declaraciones me fortalece. Elijo dejar de lado mi lista de tareas y tomarme un momento para recordarme, en voz alta, la prioridades más importantes para mí: “Hoy, me sentiré como en casa en el placer de este día y encontraré la huella de Dios en todo momento. Escucharé Su latido y la canción de vida que viene del Cielo”. “Hoy, me conectaré con el presente...¡y me dejaré maravillar por el regalo del hoy!”
21 de marzo de 2025
“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó”. —Génesis 1:27 (RVR 1960) El poderoso pasaje bíblico anterior, expresado con valentía en el primer capítulo de la Palabra de Dios, presenta el hecho de que tú, amada, ¡has sido creada a la imagen misma de Dios! Es verdad: eres como Dios. Fuiste creada para “parecerte”, actuar y hablar como el Dios del universo. Eres Su representación exacta en el planeta Tierra en este inicio del siglo XXI. Él te creó para que fueras Su obra maestra consumada. Ahora bien, por supuesto, no eres Dios mismo. Sin embargo, ¡Él te hizo para que fueras exactamente como Él en todos los sentidos imaginables! Dios creó tanto al hombre como a la mujer a Su propia imagen. ¡Tienes el ADN de Dios en ti! No fuiste creada para ser un reflejo del rechazo pasado, el abuso infantil, el maltrato conyugal o el pánico emocional; fuiste creada para reflejar el carácter y la naturaleza de Dios, que es el Amor encarnado. Se te ha dado la extraordinaria oportunidad de ser las manos, los pies y el corazón de Jesús para un mundo que sufre. El enemigo de tu alma, Satanás, no quiere que aproveches la riqueza de lo que fuiste creada para ser, y por eso se esfuerza por distraerte con un pensamiento distorsionado, una mentalidad equivocada y una autoimagen ilegítima. Satanás intenta abortar tu identidad convenciéndote de que no eres suficiente y de que nunca lo serás, ¡y absolutamente nada podría estar más lejos de la verdad eterna y emocionante de Dios! Después de que Dios creó al hombre y a la mujer, los bendijo y luego les dio autoridad sobre todo lo que había creado. Los dejó a cargo de la creación. Tú, amiga mía, has sido dejada a cargo de este mundo por Aquel que tiene toda la autoridad y el poder. Quiero que te des cuenta de la importancia de examinar tu sistema de creencias en relación con la visión que tienes de ti misma. Recuerda, nunca podrás vivir más allá de lo que crees que eres. Si puedes creer en tu corazón que la Palabra de Dios siempre es verdad y que lo que Él ha declarado siempre manifiesta Sus planes bien pensados, entonces simplemente debes, comenzar a pensar de ti misma de la manera en que Él lo hace. Cuando sometas tu mente a la Palabra y al propósito de tu Creador, esto tendrá un impacto en las palabras que digas, las decisiones que tomes y las compañías que tengas. Quiero que pienses en todo lo que eres en lugar de en todo lo que no eres.
20 de marzo de 2025
“Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él”. —Proverbios 23:7 (RVR 1960) La autoestima se compone de dos palabras potencialmente letales: auto y estima. Cuando estas dos palabras se colocan inocentemente juntas, comienza la batalla en el alma de una mujer. Nuestra autoestima no nace de un solo lugar en la vida o de una sola circunstancia que experimentamos. El fundamento de nuestra autoestima siempre puede remontarse a los años de formación y crecimiento de la infancia y adolescencia. Cuando nos comparamos con los demás, a menudo descubrimos inconscientemente que nos falta belleza, inteligencia o habilidad. A medida que empezamos a abordar múltiples problemas de autoestima, hay algo que es fundamental: tienes que responderte a esta pregunta: “¿Quién crees que eres?”. Debes tener una visión sana y completa de ti misma. Si crees que eres una mujer valiosa, importante y con destino, así es como abordarás la vida. Y tratarás a los demás con valor, importancia y dignidad, independientemente de cómo te hayan tratado a ti. Por el contrario, si crees que eres una perdedora y que Dios se olvidó de ti en lo que respecta a talentos, belleza e inteligencia, entonces reaccionarás como un ser humano derrotado. Permitirás que los demás se aprovechen de ti y reaccionarás según tus emociones en lugar de con propósito y destino. Nunca podrás vivir más allá de lo que crees que eres. No podrás liberarte de tus propias limitaciones a menos que primero te adentres en quien Dios dice que eres. Para descubrir quiénes somos como mujeres y para quién fuimos creadas, debemos volver al principio. Debemos examinar las intenciones y el genio creativo de nuestro Creador. Necesitamos escuchar la opinión de Dios sobre el género femenino antes de que nos lastimen las expectativas injustas de otras personas, nos comparen con modelos ridículos y nos lastimen con un rechazo doloroso. Tenemos que descubrir cuál fue Su evaluación de nosotras en el momento exacto de la historia en que creó a la primera mujer. ¡Sigue leyendo, amiga mía, sigue leyendo!
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