Los estados demócratas que apoyan todas las causas liberales en EE.UU siguen incluyendo a Dios para justificar sus acciones como el aborto, esta vez la gobernadora de Nueva York aseguró que el Señor estaba de su lado al permitir la interrupción de los embarazos de manera legal e indiscriminada.

Kathy Hochul, quien es la gobernadora de Nueva York y que además precedió a Andrew Cuomo al estar envuelto en escándalos sexuales durante 2021, usó una iglesia para anunciar que cedería unos $13,4 millones para apoyar a 37 proveedores de aborto en la ciudad; todo fue anunciado en una conferencia de prensa dentro de la Judson Memorial Church, de Washington Square Park en Manhattan.

Esta fue realizada el pasado 12 de octubre dentro de esa iglesia católica, y aunque para los medios pasó casi desapercibida ahora se esta haciendo viral debido a que Hochul aseveró en repetidas ocasiones con frases que “Dios estaba de su lado”, específicamente en favor de hacer abortos.

Asimismo, ella se dedicó a atacar a los activistas pro-vida diciendo que “quienes defienden la vida son neandertales”.

De igual forma, elogió a todos los proveedores del aborto y quienes apoyan tales acciones, ya que les hacían saber que “Dios” los respalda.

«Gracias todos los involucrados en esta congregación por inspirarnos y hacernos saber que Dios está de nuestro lado mientras continuamos asegurándonos de que las mujeres tengan los derechos que Dios les ha otorgado», expresó según un informe emitido por Albany Update, boletín electrónico del estado que promueve las Libertades Constitucionales.

“La luz prevalece sobre la oscuridad. Y si bien se ha arrojado una sombra oscura sobre nuestra nación después de la anulación de Roe v. Wade , que esa luz continúe brillando aquí mismo en el Estado de Nueva York”, agregó.

Hochul aseguró que “están luchando con el demonio” en cuanto a la protección del acceso al aborto para ser la “esperanza” de muchas mujeres.

“Lucharemos como el demonio para asegurarnos de que nadie toque estos derechos aquí mismo. Y seremos ese faro de esperanza. Seremos ese puerto seguro para las mujeres de todo el país”, dijo la gobernadora.

“Lucharemos como el demonio para asegurarnos de que nadie toque estos derechos aquí mismo. Y seremos ese faro de esperanza. Seremos ese puerto seguro para las mujeres de todo el país”, dijo el gobernador.

ARTÍCULO DE INTERÉS: «Defenderemos a Dios, la patria y la familia», el radical discurso de la nueva primera ministra de Italia en contra de la rebelión actual

Debido a la mala manera en que Dios ha sido puesto en una causa tan nefasta, el mismo boletín respondió al discurso de la gobernadora afirmando que ella “ha aceptado mentiras perversas” sobre la naturaleza de Dios, la vida y la compasión.

“En Isaías 5:20, Dios dice: ‘¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, ya lo bueno malo! que ponen tinieblas por luz, y luz por tinieblas; ¡que ponen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo! Además, Romanos 1:32 habla de la ira de Dios contra los pecadores que no solo se dedican a las malas acciones, sino que ‘se complacen’ en las malas acciones de los demás”, dijo NYCF.

“Oremos para que el Señor cambie el corazón de nuestra Gobernadora para que su alma pueda salvarse a través de una relación con Jesús y para que las vidas de los niños no nacidos de Nueva York no sigan siendo sacrificadas en los altares de la lujuria, el egoísmo y la conveniencia”, agregó.
3 de marzo de 2026
El amor es paciente, es bondadoso. No tiene envidia, no se jacta, no es orgulloso. No deshonra a los demás, no busca su propio beneficio, no se enoja fácilmente...” — 1 Corintios 13:4-6 (NVI) Las relaciones pueden ser complicadas: amistades, familia, citas. Todos queremos ser amados, pero a veces olvidamos cómo amar a los demás como Dios nos llama a hacerlo. Es fácil amar cuando las cosas salen como queremos. Pero el amor verdadero surge cuando alguien nos decepciona. El amor verdadero perdona. El amor verdadero dice la verdad. El amor verdadero elige la gracia. 1 Corintios 13:4-6 nos muestra qué es el amor y qué no lo es. El amor no es celoso, egoísta, grosero ni se enoja fácilmente. El amor no recuerda el pasado. El amor no celebra los errores. En cambio, el amor es paciente, bondadoso, veraz y lleno de gracia. A menudo buscamos la perfección en nuestras relaciones, pero solo Dios es perfecto. La única manera de construir relaciones sanas es amar como Jesús. Ir: • ¿Qué parte de 1 Corintios 13:4–6 es más difícil para usted en este momento? • ¿Cómo cambiarían tus relaciones si amaras a los demás como Dios te ama? Con el tiempo: Padre, dame humildad y bondad para amar a los demás como tú me amas. Ayúdame a ser paciente, lento para la ira y lleno de gracia. Que tu amor brille a través de mí. En el nombre de Jesús, amén. La verdad para llevar: Las relaciones saludables se demuestran al elegir amar como Jesús.
2 de marzo de 2026
“Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras, no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino animándonos unos a otros; y tanto más cuanto ven que aquel día se acerca.” — Hebreos 10:24-25 (NVI) Colocar: Las amistades entre mujeres no siempre son fáciles, sobre todo en entornos competitivos. Cada año, mi equipo de animadoras del instituto tenía dificultades con esto. Cada chica llegaba con un bagaje diferente: decepción, inseguridad, celos y presión. Y sin amistad, todo se desmoronó. Sin confianza, se cometieron actos peligrosos. Sin unidad, actuaciones monótonas. Esto es cierto en todos los deportes de equipo... y en la vida. El autor de Hebreos nos dice que nos consideremos unos a otros, que pensemos más allá de nosotros mismos. Nos llama a estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras. No para provocar drama, sino para animarnos. Cuando nuestro equipo pasó tiempo juntos fuera de los entrenamientos, todo cambió. Nos entendimos mejor. Nos animamos más. La unidad creció. Un poco de ánimo ayuda mucho. Ir: ¿Tienes amigos en quienes realmente puedes confiar? ¿Qué los hace dignos de confianza? • ¿Cómo puedes “estimular” a tus amigos al amor y a las buenas obras? Con el tiempo: Señor, las amistades pueden ser difíciles, pero tú eres fiel. Ayúdame a animar a otros y a rodearme de amigos que hagan lo mismo. Sana las heridas del pasado y cultiva la unidad. En el nombre de Jesús, amén. La verdad para llevar: La amistad crece donde crece el estímulo.
28 de febrero de 2026
“Mejor es ser paciente que ser guerrero, y tener dominio propio que conquistar una ciudad.” — Proverbios 16:32 (NVI) Colocar: ¿Alguna vez te has ido de una competición devastado? Yo he pasado por eso. Mis dos primeros años nadando en la Universidad de Louisville fueron una decepción tras otra. Entrené duro, lo di todo, pero los resultados no se vieron. Sentí que estaba decepcionando a mi equipo. Pero Dios estaba obrando tras bastidores. En mi tercer año, ocurrió algo inesperado: mis compañeros me eligieron capitán, no por ser el más rápido, sino por mi fidelidad, constancia y motivación. Ese momento me recordó: mi valor no estaba ligado al rendimiento, sino al propósito. Proverbios 16:32 me impactó profundamente. No estaba tocando la pared primero, pero estaba aprendiendo paciencia, perseverancia y liderazgo. Dios usó esos años de fracaso para refinarme. El impacto no siempre proviene de la victoria, sino de la fidelidad. Ir: • ¿Está usted definiendo el éxito por el logro atlético o el impacto espiritual? • ¿En qué áreas de tu vida necesitas un mayor equilibrio? Con el tiempo: Dios, gracias por recordarme que el éxito se encuentra en la fidelidad. Ayúdame a encontrar el equilibrio entre la búsqueda de la excelencia y el descanso en tu gracia. En el nombre de Jesús, amén. La verdad para llevar: Dios valora la fidelidad por encima del rendimiento.
27 de febrero de 2026
Este 28 de febrero se podrá observar una impresionante alineación de planetas, también conocida como “desfile planetario”, donde Venus, Marte, Júpiter y Saturno aparecerán formando una línea aparente en el cielo; el mejor momento para verla será aproximadamente entre las 6:30 p.m. y 9:00 p.m., justo después del atardecer, mirando hacia el horizonte oeste, aunque también podría apreciarse antes del amanecer dependiendo de la posición de los planetas y las condiciones del clima en tu ciudad; este fenómeno ocurre porque los planetas orbitan en el mismo plano llamado eclíptica y, aunque no están perfectamente alineados en el espacio, desde la Tierra parecen estar en fila, siendo un evento que no ocurre todos los años con buena visibilidad y que podría repetirse en unos 2 a 4 años, mientras que una alineación más amplia puede tardar más de una década en volver a presentarse.
27 de febrero de 2026
Mejores son dos que uno, porque obtienen una buena recompensa por su trabajo: si uno cae, el otro puede levantar al otro. Pero ten piedad del que cae y no tiene quien lo levante. — Eclesiastés 4:9-10 (NVI) Colocar: ¿Alguna vez te has lesionado? ¿O has visto a un compañero lesionarse? Es duro. En mi segundo año, me rompí el ligamento cruzado anterior delante de mi entrenador y de toda la banca. Lo primero que noté fue cómo mis compañeros se levantaron para ayudarme. Entonces mi papá corrió al campo y me cargó. A menudo me pregunto cómo habría sido si hubiera estado sola: sin nadie que me cargara, sin nadie que me hiciera reír entre lágrimas, sin nadie que rezara conmigo antes de la cirugía. Dios nunca nos creó para estar solos. Fuimos creados para la comunidad. Como atletas en Cristo, debemos apoyarnos mutuamente, servirnos y ser compasivos, especialmente con quienes aún no lo conocen. Podemos atraerlos a nuestra comunidad y guiarlos hacia Jesús. Ir: • ¿Quién en tu vida necesita a Cristo para superar una temporada difícil? • ¿Cómo sería tu vida sin las personas que te ayudaron cuando te caíste? Con el tiempo: Señor, gracias por el don de la comunidad. Ayúdanos a fortalecernos mutuamente mientras competimos por Cristo. Que todo lo que hagamos te glorifique. En el nombre de Jesús, amén. La verdad para llevar: Dios nos diseñó para la comunidad, no para el aislamiento.
26 de febrero de 2026
“¿Acaso busco ahora la aprobación de los hombres o la de Dios? ¿O trato de agradar a la gente? Si todavía tratara de agradar a la gente, no sería siervo de Cristo.” — Gálatas 1:10 (NVI) En el deporte, la presión por el rendimiento es real. Los atletas a menudo sienten el peso de demostrar su valía: ganarse un puesto como titulares, impresionar a los entrenadores, silenciar a las críticas. Es fácil caer en la trampa del rendimiento, creyendo que tu valor se mide por las estadísticas, el tiempo de juego o la aprobación. Pero aquí está la verdad: no tienes que probar lo que Dios ya ha declarado. Pablo nos recuerda en Gálatas 1:10 que vivir para Dios significa dejar atrás la necesidad de aplausos humanos, incluso de entrenadores. Tu identidad no comienza con el rendimiento; comienza con un propósito. Y ese propósito se basa en ser elegido por Dios. No puedes cumplir el propósito que Dios te dio si buscas la aprobación de los demás. Una cosa siempre anulará a la otra. Sí, honra a tus entrenadores. Trabaja duro. Compite con excelencia. Pero no lo hagas para demostrar tu valía; hazlo porque tu valía ya está asegurada en Cristo. Cuando juegas con libertad, tu motivación cambia. No te esfuerzas por conseguir aprobación. Compites desde la confianza, no desde la inseguridad. Esa libertad lo cambia todo: tu mentalidad, tu juego, tu influencia. Ir: • ¿De quién busco realmente la aprobación cuando compito? • ¿Creo que mi valor está seguro en Cristo, independientemente de mi desempeño? Con el tiempo: Dios, ayúdame a competir con pasión, pero no con presión. Recuérdame que ya soy aprobado en ti. En el nombre de Jesús, amén. La verdad para llevar: No tienes que demostrar tu valor: Jesús ya lo hizo.
25 de febrero de 2026
El boxeador Ryan García vivió un momento sin precedentes en el deporte antes de subir al ring: se preparó escuchando alabanzas y en medio de adoración, poniendo su fe en el centro de su concentración antes de una pelea profesional. Antes de enfrentarse a Mario Barrios en la T-Mobile Arena de Las Vegas, García fue captado escuchando música de alabanza, orando y cantando junto a un grupo que ministraba en vivo mientras se colocaba las vendas y se enfocaba en su combate. Y el resultado lo dice todo: logró convertirse en campeón mundial del peso medio del WBC, y al recibir su cinturón no dudó en dar toda la gloria a su Señor Jesucristo, declarando públicamente que su fe fue clave en ese triunfo. Un gesto que trasciende el deporte: no solo ganó un título, sino que mostró cómo su fe se convierte en fuerza y propósito dentro y fuera del ring.
25 de febrero de 2026
“Los ancianos que dirigen bien los asuntos de la iglesia son dignos de doble honor, especialmente aquellos cuya obra es predicar y enseñar.” — 1 Timoteo 5:17 (NV Los atletas saben lo que significa esforzarse: madrugar, entrenar hasta tarde, grabar, superar el agotamiento. Hay un esfuerzo que la gente no ve. Pero también conocemos el impacto de un entrenador que se entrega con la misma intensidad: liderando con carácter, hablando con la verdad y viviendo lo que enseña. Ese tipo de liderazgo es poderoso. En 1 Timoteo 5:17, Dios llama a ese liderazgo digno de doble honor. Ahora piensa en esto: como atleta, también eres un líder. La gente observa cómo te comportas, cómo enfrentas la adversidad y cómo animas a los demás. Puede que no tengas un silbato ni un portapapeles, pero enseñas con tu vida. Cuando te presentas con integridad, juegas por algo más grande que tú mismo y vives tu fe dentro y fuera del campo, haces más que practicar un deporte. Predicas con tu vida. Dios ve tu esfuerzo. Él honra a quienes lideran bien, especialmente cuando se basan en la verdad y el amor. Ir: • ¿Dónde te ha dado Dios influencia como deportista? • ¿Estás usando tu liderazgo para honrarlo o para demostrarle algo? Con el tiempo: Dios, gracias por los entrenadores que lideran con propósito y verdad. Ayúdame a reconocer mi propia influencia y a liderar con valentía para ti. Que mi ejemplo refleje tu corazón. En el nombre de Jesús, amén. La verdad para llevar: Tu vida es un testimonio y tu influencia importa.
24 de febrero de 2026
“Todo lo que hagan, háganlo con todo el corazón, como para el Señor y no para los hombres.” — Colosenses 3:23 (NVI) Durante tres años, tuve la suerte de jugar voleibol de playa universitario en la Universidad de Tampa. Fue una trayectoria llena de victorias, desafíos, amistades y lecciones. Una de las mayores alegrías fue forjar amistades profundas con compañeros de equipo que compartían la misma pasión. Pero junto a esa alegría vino una lucha silenciosa: la comparación. El deporte invita naturalmente a la comparación, pero la comparación roba la alegría y nubla la identidad. Theodore Roosevelt dijo: «La comparación es ladrona de la alegría», y yo lo sentía profundamente. A menudo comparaba mis habilidades con las de otros, olvidando que muchos tenían años de experiencia. En lugar de celebrar mi crecimiento, me centraba en mis defectos. Pero Dios cambió mi perspectiva. En mi última temporada, encontré confianza, no en mi habilidad ni mi rango, sino en Cristo. Colosenses 3:23 se convirtió en mi ancla. Mi esfuerzo no se trataba de impresionar a entrenadores ni compañeros de equipo, sino de honrar a Dios. Y en esa entrega, sucedió algo hermoso: Dios usó mi posición para su propósito. Si te cuesta compararte, recuerda: Dios no se equivoca. Te puso exactamente donde estás por una razón. Fija tu mirada en Él. Compite con pasión, no por aplausos, sino por su gloria. Ir: • ¿En qué áreas te sientes más tentado a compararte con los demás? • ¿Cómo puede Colosenses 3:23 cambiar tu perspectiva? Con el tiempo: Padre Celestial, confieso que he caído en la comparación. Ayúdame a recordar que mi valor no reside en mi posición ni en mi desempeño, sino en ser tu hijo. En el nombre de Jesús, amén. La verdad para llevar: Tu identidad se prueba a través de Cristo, quien da libertad, propósito y paz.
23 de febrero de 2026
“Porque ahora solo vemos un reflejo, como en un espejo; entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; entonces conoceré plenamente, como soy plenamente conocido.” — 1 Corintios 13:12 (NVI) Cuando pasas frente al espejo, ¿qué es lo primero que haces? Si eres como yo, te miras y, la mayoría de las veces, te desgarras: "Necesito dejar de comer; estoy engordando". "Mira esos granitos". "Corre más para deshacerte de esa grasa". "Si tan solo me viera como...". Hoy en día, los espejos vienen con aumentos de 5x, 10x e incluso 15x, diseñados para exponer cada defecto. Dicen mostrar la verdad, pero a menudo solo magnifican la inseguridad y las mentiras. Como deportista universitaria, la comparación y la autocrítica constantes me llevaron a la anorexia y la dismorfia corporal. Sentía que nunca podría estar a la altura. Cuanto más escuchaba esas voces —de los espejos, la cultura o la comparación—, más perdía de vista quién era yo realmente. El problema no era mi cuerpo; era el espejo que usaba para definir mi valor. Los espejos magnifican las imperfecciones, pero no muestran la imagen completa. Tuve que aprender que el único espejo que dice la verdad sobre quién soy es la Palabra de Dios. Como atletas, buscamos mejorar: ser más fuertes, más rápidos, más delgados. Pero si solo nos miramos en el espejo físico o nos comparamos con los demás, nunca veremos con claridad. 1 Corintios 13:12 nos recuerda que ahora mismo no vemos la verdad completa sobre nosotros mismos, pero Dios sí. Un día, nos veremos como Él nos ve. Hasta entonces, entrena no solo tu cuerpo, sino también tu mente y tu espíritu para creer que lo que Él dice es verdad: Tu identidad no está en tu reflejo, sino en cómo Dios te define. Ir: • ¿Qué mentiras has creído sobre tu cuerpo o tu valor, y qué verdades de las Escrituras pueden reemplazarlas? • ¿Cómo puedes entrenar tu mente y tu espíritu —no sólo tu cuerpo— para permanecer arraigados en la perspectiva de Dios? Con el tiempo: Dios, me ves plenamente, incluso cuando me cuesta verme con claridad. Donde yo veo defectos, tú ves belleza. Donde siento carencias, me llamas amado. Ayúdame a confiar en que fui creado a tu imagen, con propósito y cuidado. Enséñame a ver mi cuerpo como un regalo, no como una carga. En el nombre de Jesús, amén. La verdad para llevar: Tu identidad se prueba en cómo Dios te ve: plenamente conocido, plenamente amado, bellamente creado.
Show More