La historia comienza ubicando al lector en una aldea, Betania, donde viven dos hermanas, Marta y María. El núcleo familiar constituido por María, Marta y Lázaro, era visitado por Jesús con frecuencia. Toda vez que visitaba Betania, se detenía en la casa de ellos, ya que les unían grandes lazos de amistad. El autor del libro recuerda a los lectores que María en una ocasión anterior había derramado un perfume muy costoso sobre el Señor y lavado sus pies con sus cabellos. Esta mención es un ejemplo de que toda acción positiva que hacemos, cada día, está siempre presente en la mente de Dios. Nuestro Padre celestial no se olvida del bien que hacemos y a su tiempo cosecharemos el fruto de nuestras acciones, sea en este siglo o en el venidero.

Lázaro enferma y las hermanas envían un mensajero al Señor para notificarle de la enfermedad de su hermano, en especial, porque saben que él ama mucho a Lázaro. En este pasaje la palabra griega corresponde al amor filial, al amor que existe entre los miembros de una familia. En otras palabras le estaban diciendo, Lázaro, al que amas como a un hermano, ha enfermado y se ve muy mal.

Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella. Y amaba Jesús a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando oyó, pues, que estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba. (versos 4-6)

Cuando los mensajeros traen la noticia a Jesús, él inmediatamente les indica que esta situación difícil que atraviesa Lázaro no es para muerte. Es una situación donde Jesús mostrará que es el Hijo de Dios y a través de ello dará gloria a su Padre. El autor vuelve a indicar que Jesús amaba a todos los miembros de esta pequeña familia. No importa cuan pequeños seamos, Jesús nos ama. El Señor no se puso ansioso, no se desesperó ni angustió. Al contrario, confiado en que tenía control sobre la situación, se quedó dos días más en el lugar donde estaba. ¿Qué desilusión para los mensajeros? Posiblemente, ellos esperaban que Jesús saliera corriendo para la casa de Lázaro, sin embargo, decidió quedarse dos días más donde estaba. Son muchas las instancias donde lo que esperamos que Dios haga no es lo que él entiende que debe hacer; puesto que no es lo mejor. Hay situaciones que nos producen mucha tristeza y quizás angustia, sin embargo son para la gloria de Dios. Tenemos que aprender a confiar en que Dios tiene cuidado de nosotros y que a su debido tiempo intervendrá y proveerá para resolver la situación difícil en la que nos encontremos.

Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle. Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, sanará. Pero Jesús decía esto de la muerte de Lázaro; y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño. Entonces Jesús les dijo claramente: Lázaro ha muerto; y me alegro por vosotros, de no haber estado allí, para que creáis; mas vamos a él. (versos 11-15).

Pasados los dos días, Jesús decide ir a la casa de Lázaro. En este momento ya Lázaro ha muerto y Jesús dice a los apóstoles que va a despertarlo. En este contexto Jesús no se refiere al sueño sino a la muerte física; donde el alma se separa del cuerpo físico. Jesús dice a los apóstoles que se alegra por ellos, de no haber estado cuando Lázaro convalecía. ¿En que sentido se alegra por ellos? Si hubiese estado allí, lo habría sanado y Lázaro no habría muerto. Este milagro de sanidad no les habría impactado mucho puesto que sería uno más de los que ya había realizado. Sin embargo, levantarlo de su tumba, cuatro días después de muerto, haría un huella inolvidable en la vida de los que presenciaron el evento y en especial en la vida de los discípulos. ¿Quién es este que ni aún la muerte lo puede detener? La resurrección de Lázaro sería un evento que solidificaría la fe de los apóstoles; evento que apuntaría hacia la realidad de que Jesús es el Hijo de Dios.

Vino, pues, Jesús, y halló que hacía ya cuatro días que Lázaro estaba en el sepulcro. Betania estaba cerca de Jerusalén, como a quince estadios; y muchos de los judíos habían venido a Marta y a María, para consolarlas por su hermano. Entonces Marta, cuando oyó que Jesús venía, salió a encontrarle; pero María se quedó en casa. Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto. Mas también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará. (versos 17-22)

La casa estaba llena de gente puesto que todos amaban mucho a esta familia. Marta sale al encuentro del Maestro y le dice “Señor si hubieras estado aquí mi hermano no habría muerto.” Posiblemente, algunas personas pensaron que había llegado muy tarde. El cuerpo de Lázaro había iniciado su proceso de descomposición. Pero, ¿llegó tarde el Señor? La respuesta es simple y sencilla, no. Él estuvo y estaba con la familia en todo el proceso de la enfermedad y muerte de Lázaro. Por esta razón, cuando le fueron a dar la noticia, el dijo, “No es de muerte sino para la gloria de Dios”. ¿Cuántas veces hemos llegado a pensar que no está? Sin embargo, nos está guiando paso a paso. Marta reconoce que si Jesús hubiese estado presente físicamente, Lázaro no habría muerto. Luego declara con toda seguridad “pero aún así estoy convencida de que todo lo que le pidas a Dios te será concedido”. Que convicción profunda tiene esta mujer.

Jesús le dijo: Tu hermano resucitará. Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero. Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto? Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo. (versos 23-27)

En Juan 5:29, el apóstol indica que hay dos resurrecciones; “los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida (primera resurrección); mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación (segunda resurrección)”. La primera resurrección comienza en el rapto de la iglesia y termina al final de la gran tribulación. La segunda resurrección ocurre al final del milenio, donde los que no creyeron a la verdad, serán separados de Dios por toda la eternidad. Jesús dice a Marta, no me refiero a la primera resurrección, me refiero a que “Yo soy la vida” y por tanto, él resucitará ahora, porque así lo deseo. Ningún ser humano ha dicho cosa semejante, sólo el Hijo de Dios tiene autoridad para hacerlo. Varios escritores, entre ellos C.S. Lewis, han señalado que para hacer declaraciones como la anterior, y de hecho hizo muchas de este tipo; Jesús tenía que ser el Hijo de Dios, de lo contrario, sería un mentiroso, un manipulador y por consiguiente un mal maestro. Sin embargo, su nacimiento sobrenatural, su ejecutoria perfecta durante sus 33 años de vida y su resurrección de entre los muertos indica que él es en verdad el Hijo de Dios. Luego el Señor hace una promesa para nosotros “todo el que vive y cree en mí, no morirá eternamente.” Esta es la promesa de vida eterna que Dios nos ha hecho. Jesús le pregunta ¿lo crees? Y ella le contesta, sí tú eres el Hijo de Dios.

Jesús todavía no había entrado en la aldea, sino que estaba en el lugar donde Marta le había encontrado. Entonces los judíos que estaban en casa con ella y la consolaban, cuando vieron que María se había levantado de prisa y había salido, la siguieron, diciendo: Va al sepulcro a llorar allí. María, cuando llegó a donde estaba Jesús, al verle, se postró a sus pies, diciéndole: Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano. Jesús entonces, al verla llorando, y a los judíos que la acompañaban, también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió, y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Le dijeron: Señor, ven y ve. Jesús lloró. Dijeron entonces los judíos: Mirad cómo le amaba. (versos 30-36)

Marta avisa a María, y ésta fue a ver al Maestro que todavía no había entrado a la aldea. Y cuando llegó a donde estaba se arrodilló llorando y dijo “Señor si hubieras estado aquí mi hermano no habría muerto.” Ambas, Marta y María estaban convencidas de que si Jesús hubiese estado con ellos, Lázaro no habría muerto. Esta familia estaba convencida de que Jesús sanaba a los enfermos, no importa cuán compleja fuera la enfermedad. Cuando Jesús vio llorando a María, junto a los judíos que vinieron con ella, que también lloraban, se conmovió profundamente en el espíritu, se entristeció y lloró. Las lágrimas de Jesús fueron reconocidas como fruto del amor que tenía por la familia y por Lázaro. El Maestro ama a sus discípulos y se entristece cuando los ve sufrir como en esta ocasión.

Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía éste, que abrió los ojos al ciego, haber hecho también que Lázaro no muriera? Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva, y tenía una piedra puesta encima. Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días. Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios? Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído. Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado. Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera! Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir. Entonces muchos de los judíos que habían venido para acompañar a María, y vieron lo que hizo Jesús, creyeron en él. (versos 37-46)

La gente decía ¿No podía éste, que abrió los ojos del ciego, haber evitado también que Lázaro muriera? Claro que sí, esa fue la posición que sostuvieron Marta y María. Jesús dijo: Quitad la piedra. Marta, hermana del que había muerto, le dijo: Señor, ya hiede, porque hace cuatro días que murió. Esta declaración se puede interpretar como que en el momento de la verdad, Marta tuvo duda. Jesús le dijo: ¿No te dije que si crees, verás la gloria de Dios? Jesús no la trata con reproches, por el contrario, le recuerda lo que ya le había dicho, si crees en mí verás la gloria de Dios. Jesús alzó los ojos a lo alto, y dijo: Padre, te doy gracias porque me has oído. Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que me rodea, para que crean que tú me has enviado. Jesús no tenía que decir nada, sólo tenía que ordenar; Lázaro ven fuera. Sin embargo, conociendo la debilidad de los presentes, habló al Padre para recordarles que fue él quién lo envió y por consiguiente, siempre lo escucha y apoya.

Jesús siempre llega en el momento adecuado para edificar y aumentar la fe, no de unos cuántos, sino la de muchos. “Entonces muchos de los judíos que habían venido para acompañar a María, y vieron lo que hizo Jesús, creyeron en él.”
7 de enero de 2026
Este plan bíblico fue escrito por Brian Russell, Director Ejecutivo de YouVersion. Si luchas contra la preocupación o si el estrés te tiene cautivo, estás caminando por un sendero conocido. De vez en cuando, esto vuelve a emerger y me atrae con su oscuro corredor. Ahora hago sólidas prácticas diarias que me ayudan a no rendirme ante la ansiedad. La primera vez que luché contra una profunda ansiedad fue durante una etapa desafiante cuando viví en un país extranjero años atrás. Estaba intentando aprender un idioma nuevo, iniciar una empresa, ser la luz de Cristo donde no había ninguna iglesia y criar a dos gemelos de un año junto a mi esposa. Sentía que lentamente estaba descendiendo a un valle oscuro. A medida que pasaban los meses, sufrí de dolores en el pecho, de cabeza y otras enfermedades que canalizaban mi miedo y preocupación. Nunca antes había experimentado algo así y jamás había luchado verdaderamente contra la preocupación. Para ser honesto, me enorgullecía por ser valiente y temerario. Pero pronto comencé a pensar en "lo peor que podría pasar". Estaba convencido de que había algo seriamente mal conmigo o de que algo horrible le pasaría a mi familia. La gente preguntará si mi ansiedad era circunstancial, psicológica o espiritual. Ya contemplé estas cosas y estoy convencido de que la respuesta es "sí". Creo que muchas veces existen varios factores que contribuyen a nuestra ansiedad. El estrés suele hacer que incluso las personas con un alto grado de tolerancia hiervan y se vuelvan susceptibles a su fuerza. Además, al igual que con otras limitaciones o enfermedades físicas, los químicos de nuestros cuerpos a veces sufren desequilibrios. Aparte de eso, nuestros enemigos espirituales parecen ser muy oportunistas cuando se trata de ataques y eligen golpearnos en las áreas más débiles, en los momentos más bajos de nuestras vidas. En este plan bíblico no intentaré abordar todas las causas de la ansiedad o todas las soluciones para esta lucha tan común. No pretendo brindar una fórmula efectiva cuya aplicación garantice una vida sin preocupaciones. Pero sí creo que los principios contenidos en este plan ofrecen un camino a la victoria en la medida en que sean adoptados y practicados. Aún actualmente me ayudan a mí, ya que todavía me tienta ceder ante las resbalosas cuestas del miedo y la ansiedad. Oro para que te ayuden también.
5 de enero de 2026
El Consejo Evangélico de Venezuela (CEV) emitió un extenso comunicado ante los recientes acontecimientos que atraviesa el país tras la captura y traslado a Estados Unidos de Nicolás Maduro y su esposa, llamando a los cristianos y a toda la ciudadanía a mantener la calma, cultivar la fe y confiar en la soberanía de Dios, entendido como quien “reina sobre las naciones y guía la historia conforme a su propósito eterno”, y ofreciendo su oración y solidaridad con quienes viven momentos de incertidumbre o temor en medio de la situación nacional. En el mensaje, firmado por el pastor José G. Piñero, el CEV exhorta a no dejarse dominar por el miedo ni por la sobreexposición a redes sociales, aconsejando dedicar tiempo a la oración, la comunión fraterna y actividades que fortalezcan a las familias, mientras oran por “discernimiento y sabiduría” para entender los hechos, por la paz de Venezuela y por una transformación verdadera y duradera que honre la justicia, la verdad y la dignidad de todos, reafirmando su compromiso con el Evangelio y el bien común.
5 de enero de 2026
“Ustedes lo aman a pesar de no haberlo visto; y, aunque no lo ven ahora, creen en él y se alegran con un gozo indescriptible y glorioso”. (1 Pedro 1:8). Es inevitable buscar a Dios por lo que Él hace a favor nuestro, es por Su infinita bondad que podemos cruzar hacia el nuevo año con vida, plenamente convencidos que nos seguirá sosteniendo por mera misericordia a medida que avancen los días, las semanas y los meses del nuevo calendario. Pero, que tal si nos enfocamos un poco más y decidimos profundizar en conocerle, amarle, desearle y deleitarnos por quien es Él, al margen de lo que Él haga o no a favor nuestro. En lugar de presentar primero nuestra lista de necesidades o deseos diarios ante Dios, deberíamos dedicar un tiempo para tributar, honrar, bendecir, engrandecer el nombre de Dios, permitiéndonos verle como nuestro mayor bien (Mt.13:44). En nuestras búsquedas diarias por lo eterno, siempre nos vamos a ver enfrentados en una lucha que valdrá la pena pelear. Entre lo que el mundo ofrece y demanda, y lo que Dios es para nosotros en Cristo Jesús; entre lo importante y lo necesario, y más específicamente entre vivir una vida con perspectiva eterna o simplemente llevar una vida meramente carnal, terrenal, temporal. A lo que le hagamos más espacio y le dediquemos más tiempo en nuestro corazón y pensamientos, será nuestro mayor tesoro o bien más preciado (Sal.119:57-58). Desear a Dios, poner nuestro deleite en Él, tiene que ver con desarrollar la capacidad de dejar de buscar a Dios por lo que Él da; por anhelarlo, desearlo, buscarlo por lo que Él es. El cambio radical está en el enfoque, dejamos de buscar a Dios desde “mi o nuestra” necesidad y nos centramos o enfocamos en lo que Él es, desea, anhela y demanda. Tal vez a esto se refería el Rey David cuando dijo: “Deléitate en el Señor y Él te concederá los deseos de tu corazón” (Sal. 37:4). Porque al deleitarnos en el Señor es inevitable que Él se convierta en el deseo más intenso, más profundo de nuestro corazón. Jesús dijo que de nuestro interior brotarían ríos de agua viva, al verle a Él como la única fuente verdadera que sacia nuestra mayor sed. ¿No te parece esto maravilloso? que al buscarle con tal intención, brotarán de forma continua impulsos santos, creados por Dios mismo, que nos llevarán ¡a conocerle y profundizar más en Él de formas que no conocíamos antes! (Isa.55:8-9). Por tanto hoy te animo a quitar tu enfoque de lo que puedas estar esperando de parte de Dios, que sin duda en algún momento Él obrará porque es misericordioso y Padre de toda bondad, por enfocarte más en amarle, bendecirle… “Sentirte orgulloso de Su Santo Nombre y alegrarte de conocer más al Señor” (Sal.105: 1-4).
3 de enero de 2026
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este sábado en una rueda de prensa en Mar-a-Lago que su gobierno llevó a cabo una operación militar “a gran escala” en Venezuela que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados fuera del país y serán juzgados en Estados Unidos por cargos como narcoterrorismo, y anunció que Estados Unidos “gobernará” temporalmente Venezuela hasta lograr una transición “segura y ordenada”, advirtiendo además a aliados de Maduro como Cuba mientras no descartó el posible despliegue de tropas adicionales en el terreno y afirmó que Washington estará “muy involucrado” en la industria petrolera venezolana, en medio de fuertes explosiones reportadas en Caracas y una creciente controversia internacional sobre la legalidad y consecuencias geopolíticas de la intervención.
3 de enero de 2026
“Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios". (Hechos 20:24) El enfoque es la capacidad que tiene una persona de concentrarse en un tema o actividad en particular, para resolverlo o para magnificarlo. Enfoque es saber dónde poner tu atención. Hay algo especial en vivir una vida radicalmente centrada y enfocada en Dios. Cuando estás enfocado en el llamado, los dones y los talentos que Dios te dio, es inevitable ser efectivo para Jesucristo y Su reino. Uno de los grandes ejemplos que nos dan las escrituras de vivir una vida enfocada es el Apóstol Pablo, quien a pesar de vivir amenazas de muerte y persecución, dio todo de sí para vivir centrado en lo que él consideraba la carrera que debía terminar con gozo, y aún hoy, dos mil años después de su partida, los efectos del enfoque en su ministerio siguen dando fruto. Al pensar en los poderosos efectos del enfoque, no dejo de pensar en la luz, cuando esta es difusa, no tiene mucho efecto sobre lo que se refleja. Pero cuando se enfoca, como los rayos del sol a través de una lupa, puede encender un trozo de papel e incluso la hierba seca. Si puedes enfocarla aún más, se convierte en un poderoso láser que puede atravesar el acero. Pasa lo mismo con nuestra vida, si no tiene dirección, simplemente pasamos por esta tierra sin mucho impacto; pero si te enfocas en algunas metas claves, entonces puedes tener un impacto poderoso en el mundo para Dios (Prov.29:18). Tal vez te preguntes: ¿Cómo puedo vivir una vida centrada y enfocada en Dios? Las escrituras son la respuesta: “Tu palabra es una lámpara a mis pies; ¡es la luz que ilumina mi camino!” (Sal. 119:105). La Palabra de Dios es el primer elemento esencial para caminar con Dios en el nuevo año. Por tanto, no salgas a pasear, dar una caminata, hacer senderismo, viajar, marchar, o proyectar algo sin que primero estés seguro de que tu vida está centrada en Dios y en Su Palabra.
2 de enero de 2026
“Les aseguro que, si tuvieran fe tan pequeña como un grano de mostaza, podrían decirle a esta montaña: “Trasládate de aquí para allá”, y se trasladaría. Para ustedes nada sería imposible”. (Mt.17:20) A medida que nos acercamos al nuevo año y despedimos con gratitud el año que termina, por lo general hacemos un balance para evaluar el año; consideramos si aprovechamos al máximo el tiempo, los talentos, los dones, las relaciones y los recursos que Dios nos dio. Valoramos el milagro de haber contado con 365 días para amar a Dios, conocerle más y servirle. Pero también invertimos un espacio de nuestras horas festivas para pensar detenidamente en qué cosas podríamos ser más intencionales para hacer cambios en nuestras metas y planes para el próximo año. Ahora, al pensar en las escrituras, descubrimos que nuestra fe también puede medirse. Cuando los discípulos de Jesús no lograron completar un milagro, sanar a un enfermo, calmar la tempestad o caminar sobre el agua, Jesús les dijo que era por “la poca fe” que tenían (Mt.8:26-28, 17:14-20). Si nuestra fe se puede medir, entonces el objetivo mayor para el nuevo año que comienza debería ser tener una fe tan grande, al menos “como un grano de mostaza” ¡Sí, así de grande! un grano de mostaza que pesa menos de 65 miligramos… ¡Si logramos esta fe, podremos mover montañas! Desafortunadamente, debo confesar que mi fe en muchas oportunidades no llega a esos mínimos 65 miligramos diarios. Pero lo que sí te puedo asegurar es que, frente a mis temores y vacilaciones, Jesucristo ha sido más que suficiente para sostenerme en medio de las tormentas de la vida. La fe como un grano de mostaza de la que hablan las escrituras, aunque pequeña, se debe plantar en buena tierra (tú corazón), nutrirse con lo establecido por Dios (la Biblia), para que pueda crecer y dar un fruto que perdure, de modo que no hay nada mejor para el nuevo año, que desear la cercanía de Dios con todo nuestro corazón, nuestra alma y nuestras fuerzas para tener más fe. Descubramos juntos en los próximos devocionales algunos elementos esenciales para caminar con Dios en el nuevo año, que sin duda acrecentarán nuestra fe.
Por Fernando Rodriguez 29 de diciembre de 2025
Asunción Ixtaltepec, Oaxaca — Un trágico descarrilamiento del Tren Interoceánico en el sur de México dejó al menos 13 personas fallecidas y 98 heridas este domingo, confirmó el gobierno federal y autoridades locales. El accidente ocurrió alrededor de las 9:30 a.m. en una curva de la ruta entre los pueblos de Nizanda y Chivela, cuando el tren que une Salina Cruz, Oaxaca, con Coatzacoalcos, Veracruz, se salió de las vías. A bordo viajaban 241 pasajeros y 9 tripulantes en total. Autoridades federales, incluida la Secretaría de Marina (SEMAR), desplegaron equipos de rescate y atención médica en el lugar, mientras que funcionarios de alto nivel, incluyendo personal designado por la presidenta Claudia Sheinbaum, viajaron para apoyar a las familias afectadas. De los heridos, varios fueron trasladados a hospitales en localidades cercanas como Salina Cruz y Matías Romero, donde reciben atención. Según reportes oficiales, al menos 5 personas permanecen en estado grave, mientras que otras han sido dadas de alta tras recibir primeros auxilios. ste siniestro ha detenido temporalmente las operaciones de la ruta ferroviaria, pieza clave del proyecto del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, una iniciativa de infraestructura diseñada para conectar el Océano Pacífico con el Golfo de México y fomentar el desarrollo económico del sur del país. Las autoridades han iniciado una investigación para determinar las causas del accidente, y diversas voces han llamado a revisar los protocolos de seguridad y el mantenimiento de este importante corredor de transporte. Familias de las víctimas reciben apoyo emocional y jurídico, y la sociedad continúa pendiente de las actualizaciones oficiales sobre este lamentable accidente que ha conmocionado a la región.
29 de diciembre de 2025
"¡Dios mío, tienes que probar esto! ¡Está increíble!", dije mientras cortaba una generosa porción de mi filete perfectamente sazonado para compartir con mi esposa. “No, está bien.” —En serio, tienes que probar esto —le dije. A regañadientes, tomó mi tenedor. Sus ojos se abrieron de par en par al probar el bocado. "¡Guau, qué rico! ¡Ahora me encantaría tener tu plato!" Has tenido esta experiencia, o una similar. Pides una bebida, un postre o una comida y no paras de hablar de ello. Publicas fotos en redes sociales. Les cuentas a tus amigos sobre este increíble restaurante. Eres un evangelista de la comida. Tradicionalmente, cuando pensamos en la Navidad, pensamos en la llegada de Jesucristo al mundo como un bebé, y así debería ser, pues marcó un punto de inflexión en la historia. Pero si tienes una relación con Jesucristo, sabes que hay otro momento que atesoras y recuerdas mientras esperas en el Señor: el día en que llegó a tu vida. En Juan 4, vislumbramos el momento decisivo de una mujer samaritana. Se presenta junto a un pozo en pleno calor del día, ansiosa por saciar su sed, pero conoce a un hombre llamado Jesús que le cuenta cosas extrañas... Le ofrece una bebida que la hará olvidar la sed. Le cuenta todo sobre su pasado, aunque ella nunca lo había conocido. Entonces, ella cree en lo que Él dice. Cree que Él es quien ha venido a salvar al pueblo de Dios. E inmediatamente deja su cántaro y corre de vuelta al pueblo para compartirlo. Es imposible evitar una verdadera experiencia con Jesús. Al igual que la samaritana tuvo su aldea, hay personas a tu alrededor que necesitan probar el agua que les quitará la sed. ¿Quién en tu vida está pasando por momentos difíciles y necesita ánimo? Esta Navidad es el momento perfecto para compartir la esperanza que has recibido a través de Jesús. Y cuando compartes, puedes celebrar con gozosa esperanza el regalo más grande: ¡Jesús, nuestro Rey y Salvador, ha venido! Si tienes fe en Jesús, tus pecados son perdonados. ¡Dios siempre está contigo! Quiere acompañarte en las dificultades y en los momentos de alegría. Dios ha prometido que Jesús regresará y restaurará el mundo: no habrá más tristeza, dolor ni quebrantamiento. Reflejar ¿Quiénes son las personas a tu alrededor que anhelan algo que satisfaga sus deseos más profundos? ¿Quienes no tienen una relación personal con Jesús? Pídele a Dios oportunidades para compartir sobre Jesús y tu testimonio con ellos. Tu testimonio es la historia de lo que Dios hizo en tu vida; puede ser un ejemplo de la gracia y la bondad de Dios para quienes te rodean. Después de conversar, invita a tu amigo a celebrar contigo el regalo de Dios en esta Navidad. Celebra hoy sabiendo que Jesús vino y regresará. Y a su regreso, como los Reyes Magos de Mateo 2:11, tendrás la oportunidad de postrarte y adorarlo. Lo mejor está por venir. ¡Feliz navidad! Orar Jesús, gracias por venir a la tierra y vivir la vida sin pecado que yo jamás podría vivir. Gracias porque, gracias a tu muerte y resurrección, abriste el camino para que yo fuera perdonado y te conociera. Gracias por el don de conocerte y ser transformado por ti. Espíritu Santo, muéstrame oportunidades para compartir con otros el evangelio y lo que has hecho en mi vida. En ti encuentro paz y gozo. Me confortas con tu presencia y me animas cuando sufro dificultades y dolor. Siempre estás conmigo. Señor, dame la valentía para compartir mi testimonio con las personas de mi vida. Quiero alabarte en esta Navidad. Amén. Únase a nosotros A Cru le gustaría ayudarte a compartir la esperanza que encontraste en Jesús. Ofrecemos contenido que invita a la reflexión y recursos seleccionados en la serie de correos electrónicos "Conoce tu historia. Comparte su historia" . Recibirás herramientas y perspectivas para compartir tu fe con confianza. Con cada correo electrónico, no solo aprendes, sino que te conviertes en un poderoso mensajero del evangelio.
27 de diciembre de 2025
Llegó diciembre, y con él llegó el aire fresco, las luces brillantes y la ilusión. Ya casi era Navidad en Buffalo, y lo único que faltaba en mi trabajo era el viejo Papá Noel. Para la fiesta de fin de año, mis compañeros de trabajo querían un Papá Noel y conocían al hombre indicado para ese papel: yo. Acepté de mala gana. Una cosa es ser Papá Noel en un centro comercial donde los niños te ven como un héroe. ¿Pero en un campus universitario? ¡Uf! Estaba tan avergonzado y molesto con mis compañeros de trabajo, pero cuando llegó el momento de disfrazarme, nada de eso importó. Ya no era Thomas Rodrigues. Era Papá Noel. Y Papá Noel no está resentido. No se cree demasiado genial para ser Papá Noel. Papá Noel es alegre. Papá Noel es generoso. Papá Noel siempre está dispuesto a todo. Para prosperar, tuve que olvidarme de que era Thomas y aceptar la chaqueta sudada y la barba que picaba como propias. Ese día, me convertí en Papá Noel. La vida cristiana es similar. En Colosenses 3, Pablo nos instruye a despojarnos de la vieja manera de vivir y revestirnos de la nueva. ¿Por qué? Porque ya no somos así. Ya no vestimos nuestras viejas vestiduras de pecado y quebrantamiento. Somos "escogidos de Dios" y "santos y amados por Dios". Al recibir, con fe, el mayor regalo de Dios, Jesús, recibimos una nueva naturaleza. Los elegidos de Dios no necesitan ser controlados por el mal deseo. Los seres queridos no necesitan guardar rencor. Como cristianos, ya no somos terrenales, sino elegidos, santos y amados. ¡Adelante, ponte eso! Reflejar Dios nos dice en su Palabra que si eres seguidor de Jesús, has sido elegido por Dios mismo. Nos dice que ahora eres santo y eres su amado. ¿Alguna vez te resistes a esas verdades? ¿Qué parte de ser elegido, santo y amado te resulta difícil de aceptar? El Espíritu Santo nos ayuda a creer en las verdades de la Biblia y nos capacita para vivirlas. Pídele que te muestre cómo es caminar de la mano con Él. Orar Señor, ¿me ayudarás a creer lo que dices de mí? Dices que soy santo, elegido y amado. Espíritu Santo, ¿caminarás conmigo cada día y me ayudarás a vivir como santo, elegido y amado? Quiero revestirme de mi nueva naturaleza y alejarme del pecado. Quiero conocerte más, Jesús. Ayúdame a buscarte cada día. Gracias por tu gracia y poder para vivir en amor.
26 de diciembre de 2025
Una escena ocurrida en la tienda H‑E‑B de Burleson se ha vuelto viral por mostrar el lado más humano del servicio al cliente. Durante una jornada con alta afluencia, Partners de la tienda actuaron con calma, empatía y profesionalismo, brindando apoyo y respeto a los clientes en todo momento. La propia empresa confirmó lo sucedido y reconoció el compromiso de su equipo, agradeciendo el respaldo de la comunidad y enviando un mensaje de buenos deseos en estas fechas. Un recordatorio de que los pequeños actos hacen una gran diferencia.
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