Cuando buscamos crear un corazón limpio y mantener un espíritu firme, hay una intención en nuestro ser de permanecer en la Presencia de Dios.
¿En que consiste permanecer en la Presencia de Dios?
Vivir como el vivió, renunciando a los malos hábitos. (1 Juan 2:6)
Amar a nuestro prójimo. (1 Juan 4:12)
Obedecer sus mandamientos. (Juan 15:10)
¿Cómo logramos permanecer en la Presencia de Dios?
Venciendo cada día al viejo hombre. Salmo 15 nos da una lista de pautas a seguir para lograrlo.
Reconociendo que la Presencia de Dios está accesible para mí. ¡Dios nos ve! Siempre está al pendiente de nosotros, pero ¿estamos nosotros siempre disponibles para Él?
Abrazando la verdad de que Jesús te escogió, según lo cita Juan 15:16. Siempre puedes volver a los brazos del Padre, ¡no tardes!
¿Qué beneficios obtenemos de permanecer en la Presencia de Dios?
Alegría (Salmo 16:11)
Frutos (Juan 15: 4-5)
Oraciones contestadas (Juan 15: 4-5)
No hay condenación (Romanos 8:1)
Somos nueva creación (2 Corintios 5:17)
Siempre que busquemos a Dios de todo corazón, le hallaremos, y permaneceremos en Él al vivir conforme su corazón.
“Examíname, oh Dios, y sondea mi corazón; ponme a prueba y sondea mis pensamientos. Fíjate si voy por mal camino, y guíame por el camino eterno.” (Salmo 139:23-24)